Premios BiC
| viernes, 10 de enero de 2020 h |

Volver a empezar (Volumen por determinar)”. Sin hacer comparaciones con el género (drama) en el que se encuadra la película de José Luis Garci, los cambios en el Ministerio de Sanidad —con su nuevo máximo responsable, Salvador Illa— resucitará en los próximos días una situación que quizá se viene repitiendo en los últimos años más cíclicamente de lo deseable (por aquello de la continuidad y estabilidad). Se sucederán las comunicados de las entidades del sector farmacéutico ofreciendo su colaboración a Illa y su equipo e instando al diálogo para abordar los (no pocos) retos de la Sanidad. Una suerte de “estamos aquí (y queremos estar) para lo que se necesite”.

Lo que en principio podrían ser puros formalismos, el tiempo acaba confirmándolos como ofrecimientos no atendidos. No se pueden negar los importantes proyectos que ha puesto en marcha el equipo encabezado por María Luisa Carcedo: Plan de lucha contra las pseudoterapias, introducción de las terapias avanzadas, Valtermed, etc. Sin embargo, sea en petit comité o de forma más o menos pública, en la cadena del medicamento existe la sensación de que ha habido escasa empatía con el sector en los últimos tiempos. Muchas de las medidas de afectación directa se han tomado sin dialógo previo. El Plan de Fomento de Genéricos o el Plan de reforma de la AP son ejemplos.

Año nuevo, vida nueva. Y Ministerio ‘nuevo’, ¿actitud nueva? España, su Sanidad y, por ende, sus Administraciones, no pueden prescindir desde el ‘minuto cero’ de las farmacias en el nuevo contexto sociosanitario marcado por el envejecimiento y la cronicidad. Al igual que no se puede prescindir de la industria de toda estrategia enfocada sobre la innovación.

Se trata de que Illa y su equipo mantengan lo bueno y mejoren lo que se debe. Empatizar, hablar, consensuar. Verbos que, a priori, Illa siempre ha tenido en cuenta a tenor de su demostrada capacidad negociadora.

Salvador Illa deberá dar continuidad a importantes proyectos puestos en marcha por el equipo de María Luisa Carcedo