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El Global Madrid | lunes, 27 de mayo de 2019 h |

Gilead Sciences fue la organizadora de la jornada ¿Qué criterios debemos tener en cuenta para definir el éxito terapéutico en el VIH?, celebrada en el marco del XXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) en Madrid. Una de las principales conclusiones de esta sesión es que hoy en día, la infección por VIH ha evolucionado de una enfermedad aguda con altas tasas de mortalidad a una condición crónica en países desarrollados debido a la constante innovación y evolución de intervenciones efectivas. En esta jornada también se destacó que, gracias a la triple terapia, se ha conseguido transformar la vida de los pacientes para que puedan vivir casi tanto tiempo como la población general, siendo el standard of care en el tratamiento del VIH.

Los expertos reunidos para abordar el tema afirmaron que nos enfrentamos a nuevos desafíos en el abordaje del VIH. Los parámetros que antes se convertían en referencia para evaluar el éxito y elección de un tratamiento frente a otros eran la carga viral y la recuperación del estado inmunitario. Pero la actualidad llaman a tener también en cuenta la durabilidad de la

replicación viral, la reducción de los marcadores inflamatorios, la optimización de la tolerabilidad del tratamiento o la seguridad a largo plazo y la calidad de vida.

Josep Mallolas, doctor en el Hospital Clínic de Barcelona afirmó que “a lo largo del simposium hemos comentado cuáles son los criterios más importantes para definir el éxito terapéutico en el tratamiento antirretroviral y para ello hemos trabajado los conceptos de eficacia, durabilidad, barrera genética, baja toxicidad, falta de interacciones, inicio precoz y

simplicidad del tratamiento completo. En este momento, el tratamiento antirretroviral tiene una alta eficacia, superior al 90% en la inmensa mayoría de los tratamientos que se realizan pero se ponen sobre la mesa una serie de criterios importantes para mantener esta eficacia, como son que el tratamiento no tenga toxicidad, que tenga un perfil muy favorable de interacciones y que pueda utilizarse de forma prácticamente general en la población infectada por el VIH.

Además, Gilead patrocinó un segundo workshop dentro del congreso denominado Biktarvy: Innovación en VIH en el que se explicó cómo Biktarvy (bictegravir 50 mg/emtricitabina 200 mg/tenofovir alafenamida 25 mg; BIC/FTC/TAF), régimen de un comprimido único (STR) diario frente al VIH-1, permite el inicio rápido del tratamiento antirretroviral tras el diagnóstico ya que no requiere esperar el resultado de ninguna de las pruebas analíticas que se realizan durante la visita basal. Esta característica ayuda a conseguir antes la supresión de la carga viral y, por tanto, un mejor control de la infección.

En palabras del doctor Daniel Podzamczer, “Biktarvy, al igual que otras opciones usadas hasta ahora, alcanza la supresión virológica en los análisis por intención de tratar de varios

ensayos clínicos en más del 90 por ciento de los casos, lo que significa que en la vida real si un paciente lo toma de forma correcta, con alta probabilidad será eficaz. Tiene una alta tolerabilidad, el ratio por discontinuaciones fue muy bajo en ensayos clínicos, es cómodo de tomar para los pacientes porque no sólo es una nueva pastilla única sino la más pequeña del mercado, lo que facilita la adherencia al tratamiento. Adicionalmente, dado que no se precisa conocer los resultados de analíticas como HLA-B5701, serología del VHB, CD4 o carga viral ni test de resistencia antes de iniciar el tratamiento, Biktarvy podría utilizarse para la estrategia conocida como “test and treat”, que implica iniciar el TAR lo antes posible”.

Otro aspecto que se ha resaltado a lo largo de la jornada es la alta barrera genética del fármaco, lo que se traduce en la aparición de 0 resistencias en todos los ensayos clínicos

pivotales. Además, más del 90 por ciento de los pacientes alcanzó la supresión virológica en las primeras 8 semanas. Biktarvy tiene adicionalmente un buen perfil de tolerabilidad, no está

asociado a eventos cardiovasculares y los pacientes han reportado una menor sintomatología neuropsiquiátrica que los tratados con DTG/ABC/3TC. Junto a estos atributos, Biktarvy

tiene un bajo perfil de interacciones, ya que no tiene potenciador. En palabras del doctor Antonio Rivero, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba: “Biktarvy está comercializado en un solo comprimido que integra 3 componentes (bictegravir, emtricitabina y tenofovir alafenamida) con un tamaño muy reducido, lo cual supone que es un tratamiento muy fácil de tomar y que los pacientes toleran de una forma buena. Por otro lado, es un tratamiento que en los ensayos clínicos ha demostrado unas tasas de éxito muy buenas. Todo esto va a constituir un hito muy importante en la historia del tratamiento antirretroviral”.

Durante la presentación, los expertos han subrayado los resultados de Biktarvy, que ha sido estudiado de forma extensa y robusta, incorporando a más de 2.400 pacientes en sus

ensayos clínicos e incluyendo dentro de su desarrollo a una amplia y heterogénea población. Todos los estudios de fase III que han llevado a su aprobación han sido publicados en la revista Lancet (GS-1489 y GS-149 en adultos infectados por el VIH-1 que no han recibido nunca tratamiento, y los estudios GS-1844 y GS-1878 en adultos con supresión virológica). Así,

Biktarvy está recomendado como tratamiento preferente por las principales guías internacionales y nacionales: IAS, DHHS, EACS y GeSIDA.