josé a. rodríguez Barcelona | viernes, 21 de octubre de 2016 h |

Los protocolos PET-CT, es decir, la combinación de la tomografía por emisión de positrones (PET) con la tomografía computarizada (CT), tiene numerosas aplicaciones en diversos ámbitos, como la oncología, la neurología y la cardiología. La gran ventaja de realizar estas dos pruebas de forma conjunta es que permite que el procedimiento exploratorio sea más ágil. De este modo, el diagnóstico se realiza antes y con mayor exactitud.

Pero, como quedó patente en el reciente Congreso de la Sociedad Europea de Medicina Nuclear, uno de los objetivos en este campo es reducir la dosis de radiación en ambas pruebas sin perder, por ello, calidad e interpretabilidad.

En este sentido, Elena Prieto, ingeniera de telecomunicaciones de la Clínica Universidad de Navarra, comentó que en su centro rebajaron la dosis de ambas pruebas en pacientes oncológicos y pidieron a los médicos de medicina nuclear que “evaluaran la calidad de la imagen de uno a cuatro, es decir, excelente, buena, interpretable o no interpretable, y que además valoraran el ruido de fondo”, en comparación con pacientes a los que no se había rebajado la dosis. La reducción fue de un 35 por ciento de la dosis en CT y del 23 por ciento en PET. Asimismo, el marcador que se empleó en PET fue el 18F-fluorodesoxiglucosa (18F-FDG), un análogo de la glucosa que se une selectivamente a las células cancerosas, ya que estas consumen mucha glucosa y de este modo es posible detectarlas.

“Los resultados muestran —dijo Prieto— que, a pesar de que la imagen se degrada ligeramente, esta sigue siendo interpretable”. Por tanto, señaló esta experta, “podemos seguir obteniendo imágenes de calidad pero con la gran ventaja añadida para el paciente de que este recibe una menor dosis de radiación”.

En la misma línea, Philippe Declerck jefe del Departamento de Medicina Nuclear de la Clínica Saint Jean, Bélgica, comentó que el sistema de imagen molecular digital de SPECT/CT (tomografía computarizada de emisión monofotónica) de la compañía GE Healthcare es “mejor en cuanto a calidad de imagen y detección de la patología que los sistemas análogos”. Con el nuevo sistema, señaló este experto, “es posible reducir en un 50 por ciento la dosis de radiofármacos, algo muy importante sobre todo en niños y adolescentes”. El sistema tiene la capacidad de realizar escáneres múltiples en una sola visita y reduce el tiempo de exploración en el diagnóstico del cáncer y otras enfermedades.

Recurrencia en cáncer de cabeza y cuello

Otro de los trabajos presentados durante el congreso ha explorado los beneficios de emplear la prueba 18F-FDG PET/CT cuando hay sospecha de recurrencia en los pacientes operados de cáncer de cabeza y cuello.

Sonia Rodado, médico adjunta del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario La Paz de Madrid, explicó que, en un estudio comparativo realizado con 72 pacientes, esta prueba ofrecía mejores resultados que el TC o la resonancia magnética, exámenes que suelen emplearse en primer lugar cuando existe sospecha de recurrencia. “El TC o la resonancia magnética son pruebas morfológicas que ofrecen dudas en este tipo de pacientes operados, que ya presentan cambios morfológicos por la intervención. El 18F-FDG PET/CT es más contundente sobre si un caso es positivo o negativo, ya que aporta información funcional. Es decir, ofrece información sobre el metabolismo porque detecta el consumo de glucosa, lo que es indicativo de la existencia de tumor”. De este modo, comentó Rodado, sería necesario emplear siempre primero este tipo de prueba.

Gammacámaras portátiles

Las ventajas de las gammacámaras portátiles también tuvieron su protagonismo durante el encuentro. Sergi Vidal-Sicart, consultor del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Clínic de Barcelona, explicó que las sinergias entre la prueba SPECT/CT y este tipo de gammacámaras están permitiendo mejorar la detección del ganglio centinela en la región pélvica. Este experto comentó que las imágenes obtenidas con la SPECT/CT proporcionan un entorno anatómico a las captaciones del trazador observadas en las imágenes gammagráficas convencionales. “Además, el desarrollo de las pequeñas gammacámaras portátiles —comentó Vidal-Sicart— permiten obtener imágenes dentro del quirófano, al mismo tiempo que se lleva a cabo la cirugía”. Gracias a estas gammacámaras y la información de la SPECT/CT, se puede planificar la cirugía con mayor precisión, por lo que la intervención es más corta. La técnica convencional emplea una sonda detectora de radiación junto con un estudio de imagen previo, “pero ahora podemos tener imagen en tiempo real, o sea, más información”, añadió Vidal-Sicart.

Respecto a los casos de ganglios linfáticos centinelas, se presentaron datos sobre la eficacia de 99mTc-tilmanocept (Lymphoseek, de Navidea Biopharmaceuticals). En concreto, los datos de un estudio fase 3 muestran que 99mTc-tilmanocept, utilizado en la biopsia del ganglio linfático centinela, puede ser una alternativa al procedimiento diagnóstico estándar del carcinoma de células escamosas en la cavidad oral.

En la práctica actual, los pacientes con cáncer oral en fase inicial son sometidos a una cirugía mayor para extirpar los ganglios linfáticos con el fin de analizar si el cáncer se ha extendido. La biopsia del ganglio linfático centinela es un procedimiento sencillo en el que se extirpan y analizan los primeros ganglios en los que puede haber presencia de células cancerosas.

El trabajo señala que 99mTc-tilmanocept resulta altamente predictivo en el cuello de pacientes con cáncer de la cavidad oral en fase inicial que no tengan afectación clínica de los ganglios linfáticos. Además, los datos demuestran que si se hubiera realizado una disección de cuello sin biopsia del ganglio linfático centinela, se habría pasado por alto un ganglio contralateral con presencia de células cancerosas en el 7,2 por ciento de los pacientes estudiados. En un pequeño número de casos este fue el único ganglio linfático con presencia de células cancerosas.


Reducir las dosis de radiación sin que las pruebas pierdan calidad es uno de los grandes objetivos en medicina nuclear



La prueba 18F-FDG PET/CT es más eficaz que el TC o la RM en sospecha de recurrencia de cáncer de cabeza y cuello