Alberto Cornejo Valencia | miércoles, 31 de mayo de 2017 h |

La Comisión de Sanidad de las Cortes Valencianas ha aprobado este 31 de mayo una proposición no de ley —presentada por Compromís— para la puesta en marcha de un nuevo plan de lucha contra el VIH que incluye como principal novedad respecto a estrategias anteriores la futura realización del test rápidos del VIH/Sida en las farmacias regionales. La PNL —aprobada finalmente a través de una enmienda transaccional— ha contado con los votos favorables (13) de todos los grupos parlamentarios con representación en la Comisión (PSOE;PP; Compromís y Podemos) y las abstenciones de los dos miembros de Ciudadanos en esta Comisión.

En concreto, el primer punto de los cinco que contiene este texto propone impulsar un nuevo protocolo de lucha contra el VIH “que contemple la posibilidad de la participación de las farmacias regionales que, previa autorización y formación por parte de la Consejería, puedan realizar las pruebas rápidas del VIH en estos establecimientos”.

El texto de la enmienda transaccional que ha sido sometida a votación completa el articulo original de la PNL añadiendo un párrafo que concreta que estas pruebas tendrán que ser realizadas “exclusivamente por profesionales titulados” y con un “estudio previo de compensación económica a estos establecimientos que tenga como fruto el abaratamiento o gratuidad progresiva del coste de la prueba al usuario”. Es decir, el texto contempla una posible remuneración a las farmacias por parte de la Administración que evite pago alguno por parte del usuario. Cabe recordar que en otras autonomías en las que ya se ofrecen test rápidos del VIH en sus farmacias existen diferentes modelos por los cuales es el usuario el que abona el coste de la prueba o bien la Administración es quien abona la misma (o pagos mixtos).

Precisamente, la cuestión económica ha protagonizado el debate del texto en la Comisión de Sanidad. Por ejemplo, Juan Ginés Córdoba, diputado de Ciudadanos en las Cortes, ha criticado que “más gratuidad que el procedimiento actual (el acceso sin costes a estas pruebas a través de centros de salud) no se puede conseguir. No obstante, sus críticas a esta propuesta han ido más allá de lo económico al considerar “una temeridad” que “profesionales (farmacéuticos) que apenas hayan hecho un cursillo puedan hacer un test rápido del VIH”. Por ello, considera que ampliar estas pruebas al ámbito de la oficina de farmacia generaría “más problemas que ventajas”.

La réplica a estas desconfianzas desde la formación naranja han venido por parte de los impulsores de esta iniciativa. “Está comprobado en otras CC.AA que el ofrecimiento de test rápidos del VIH obtienen buenos resultados y mejora la cobertura. Se trata de un plus, una alternativa, a la realización de estas pruebas en los centros de salud”, ha defendido Marian Campello, de Compromís.

Por su parte, desde el Partido Popular se ha defendido su apoyo a esta propuesta dado que “hay que aprovechar todos los recursos disponibles y abrir la cartera de servicios para que las farmacias tengan una labor asistencial”. También el grupo socialista ha dado su beneplácito, si bien su diputado Juan Ignacio Subías ha incidido en que las futuras farmacias que ofrezcan el servicio “tengan que ser acreditadas por la Consejería y realicen la prueba con una serie de procedimientos”.

Por último, Daniel Eduardo Geffner (Podemos) ha recordado que “no siempre lo nuevo es mejor de lo que hay”, pero ha justificado su apoyo a la medida dado que “se trata de abrir una posibilidad para que lo estudien las Autoridades”.