El Global Madrid | martes, 25 de octubre de 2016 h |

La patronal de la industria farmacéutica europea (Efpia) ha celebrado la publicación del informe “Intellectual property rights intensive industries and economic performance in the European Union: Industry-Level Analysis”, publicado por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) y la Oficina Europea de Patentes (OEP) en el que se destaca la aportación que realizan las industrias que requieren altos niveles de desarrollo de propiedad intelectual o IPR-intensive, como es el caso de la industria farmacéutica, en términos de empleo, comercio y PIB.

Este informe busca cuantificar la contribución de estas industrias de altos niveles de desarrollo de propiedad intelectual a la economía de la UE. De este modo, la publicación concluye que un sistema de derechos de propiedad intelectual eficaz fomenta la creatividad y la innovación y por lo tanto ocupa, sin duda, uno de los factores más importantes que contribuyen a la consecución de una economía más competitiva, con un aumento del empleo.

El informe revela que estas industrias generan el 27,8 por ciento de todos los puestos de trabajo en la UE durante el período 2011-2013. Se estima que emplean a 60 millones de europeos, de un total de 216 millones. En total, incluyendo los puestos de trabajo generados en otras industrias proveedoras de bienes y servicios para el sector de IPR-intensive, el número total de empleados asciende a 82,2 millones. Así, el 38,1 por ciento de todos los puestos de trabajo dependen de los IPR. El informe concluye, además, que el 42,3 por ciento del PIB fue generado por estas industrias.

Por otro lado, las exportaciones alcanzaron el 30 por ciento del total, con un superávit comercial de 96 millones de euros.

En este sentido, el director general de la Efpia, Richard Bergström, ha asegurado que este informe demuestra que estas industrias, en la que se incluye la farmacéutica, “son una fuerza motriz clara en el impulso de la economía de la UE”. Por este motivo, ha señalado, “es vital proteger la propiedad intelectual, ayudando a que ciudadanos, responsables políticos y todos los agentes del sector reconozcan y aprecien su valor”.