s. c. Madrid | viernes, 09 de febrero de 2018 h |

El Consejo de Administración de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha celebrado una reunión extraordinaria. Urge ir recortando los flecos que quedan pendientes antes de su traslado oficial a Ámsterdam, la sede ganadora, previsto para el 30 de marzo del próximo año, una fecha que coincidirá con la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Las autoridades holandesas se han comprometido a construir un edificio completamente nuevo y a medida para la EMA en Zuidas, el distrito comercial de la ciudad. Hasta que concluyan las obras, la agencia fijará su sede en unas instalaciones provisionales que podrá abandonar en noviembre de 2019, cuando esté puesto a punto la nueva y definitiva ubicación. La ubicación de estas últimas será en el edificio Spark, junto a la estación Sloterdijk de Ámsterdam. De puertas para afuera se desconoce a cuánto asciende el alquiler que se va a pagar. El único dato hecho público por el Ministerio de Sanidad de Holanda son los 2,5 millones de euros que se van a dedicar a la logística del traslado.

El dinero se destina en su mayoría a la búsqueda de alojamiento para los más de 900 trabajadores de la EMA, además de la atención para las familias como la disponibilidad de escuelas para sus hijos y demás procedimientos administrativos en los que requieran apoyo. “Estamos preparados para recibirlos”, aseguraba en rueda de prensa el ministro de Sanidad holandés Bruno Bruins. Según el director ejecutivo de la EMA, Guido Rasi, la actual localización habría sido aprobado por un 80 por ciento de los trabajadores del organismo europeo.

Sentencia favorable a la transparencia

Por su parte, el Tribunal General de Justicia la Unión Europea (TJUE) ha dictado tres sentencias sin precedentes. Aclaran y confirman la voluntad de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) de publicar los documentos solicitados de conformidad con el denominado “Reglamento de Transparencia”.

Esta es la primera vez que el organismo judicial europeo se pronuncia sobre la aplicación del Reglamento de Transparencia a los documentos en poder de la EMA y ha afirmado que lo que contienen no puede considerarse confidencial en su totalidad. Según aclara Stefano Marino, Jefe del Departamento Jurídico de EMA, la sentencia “respalda nuestra aplicación del Reglamento”.