Almudena Fernández Madrid | viernes, 02 de diciembre de 2016 h |

La Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (Socalemfyc) elaboró un documento de trabajo en el que se analizaron las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades del servicio de atención primaria que se presta a la población que vive en el medio rural.

La presidenta de Socalemfyc, Elvira Callejo, explicó a GM que estas dificultades podrían clasificarse en tres grupos: de organización de los equipos, de organización de la atención y de motivación e incentivación. Y es que, en su opinión, actualmente los profesionales están muy desmotivados, “tienen sensación de abandono del ámbito rural”, no solo a nivel presupuestario, sino también falta de interés por parte de las administraciones implicadas y desconocimiento de cuáles son los problemas del mundo rural.

Además, los profesionales que participaron en la elaboración de este documento coincidieron en que tienen la sensación de que se están perdiendo los equipos de AP por diversos motivos, tales como que la atención está muy dispersa porque los profesionales tienen que atender muchos consultorios y, en consecuencia, pasan gran parte de su jornada en la carretera. Este problema se ha agravado con la falta de cobertura de las ausencias, ya que desde hace unos años los profesionales no cuentan con sustitutos para cubrir las ausencias, “ni siquiera a los profesionales salientes de guardia”, a pesar de que esta libranza es obligatoria y que ocasiona que todos los días falten un médico y una enfermera en el equipo.

Todo lo anterior ha ocasionado que los equipos se hayan desorganizado para poder atender todos los consultorios en ausencia de profesionales que no son sustituidos y, al final, la presencia física de los profesionales en los centros de salud es cada vez menos, por lo que resulta muy difícil coincidir para organizar el trabajo, lo que ha ocasionado que en los últimos años se haya producido un deterioro que, a su vez, ha incrementado el desánimo de los profesionales.

Para remediarlo, los facultativos creen que los equipos deben tener una mayor capacidad de autogestión para poder decidir la forma de organizar la atención, las coberturas de urgencias y la atención continuada.

A su juicio, se deberá recuperar la capacidad de liderazgo de los coordinadores de los centros para que los profesionales se sientan representados y defendidos.