El Global Madrid | jueves, 28 de septiembre de 2017 h |

Según los últimos resultados de la Encuesta de I+D en la Industria Farmacéutica 2016 que elabora anualmente Farmaindustria, la inversión en investigación y desarrollo de la industria farmacéutica asentada en España creció un 8 por ciento en 2016, lo que supone el mayor incremento desde el año 2008, cuando comenzó la crisis económica. El aumento confirma la tendencia positiva tras los incrementos registrados en 2014 (2,4 por ciento) y 2015 (5,7 por ciento), y consolida a la industria farmacéutica como el sector líder en I+D industrial, ya que representa el 21 por ciento del total.

Gracias a este incremento, la industria farmacéutica invirtió el año pasado 1.085 millones de euros en I+D, el máximo histórico del sector. Este aumento de las inversiones, además, se está llevando a cabo dentro del marco de contención del gasto público en medicamentos derivado del Convenio de Colaboración suscrito por la patronal Farmaindustria con el Gobierno con el objetivo común de garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).

El incremento de la inversión en I+D se debe, casi en su totalidad, al aumento de los fondos que las compañías han dedicado a proyectos de investigación desarrollados en colaboración con hospitales públicos y privados y centros de investigación, lo que se conoce como extramuros, capítulo que creció un 18 por ciento durante el ejercicio pasado hasta alcanzar los 492 millones de euros (el 45 por ciento del total), mientras que la inversión intramuros se mantuvo estable (apenas creció un 0,7 por ciento). Esta fuerte apuesta hace de la industria farmacéutica el principal dinamizador del tejido investigador en España, además de consolidar un sólido marco de colaboración público-privada.

Por otro lado, del conjunto de 1.085 millones de euros destinados a I+D, más de la mitad (577 millones de euros) se dedicó a ensayos clínicos; 150,7 millones de euros, a investigación básica; 63,5 millones, a investigación preclínica, y 70,4 millones, a investigación galénica. Los estudios postautorización, de farmacoeconomía y epidemiología supusieron inversiones por valor de 106 millones, mientras que las compañías destinaron 55,1 millones a desarrollo tecnológico.

La encuesta arroja también resultados sobre la evolución del empleo en el ámbito de la I+D farmacéutica. En este sentido, el sector farmacéutico empleaba a 4.402 personas en tareas de investigación y desarrollo en 2016, lo que representa un incremento del 3,4 por ciento, un dato que confirma la senda positiva iniciada en 2015 tras cinco años consecutivos de caídas.

Además, no sólo se han generado más empleos, sino que éstos corresponden a puestos de mayor cualificación, hasta el punto de que el 86,3 por ciento de los profesionales dedicados a I+D son titulados superiores (licenciados y doctores), frente al 73,6 por ciento de hace diez años.