Carlos B. Rodríguez Madrid | martes, 31 de enero de 2017 h |

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo (ENVI) coincide con la OCDE en su receta para garantizar el acceso a medicamentos en Europa a precios asequibles. Los eurodiputados exigen reequilibrar el poder de negociación y el papel regulador de los estados miembro y de la propia Comisión Europea, que debería ser quien establezca el valor terapéutico añadido del medicamento. Éste es, según informa el grupo socialista europeo, uno de los aspectos más destacados del informe elaborado por Soledad Cabezón, aprobado ya en comisión parlamentaria con 59 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones.

La exigencia no es menor y supone la primera propuesta firme de la Cámara para reequilibrar el mercado a través de un cambio cualitativo en la política farmacéutica europea. En primer lugar, apuntando directamente a Bruselas. Hasta ahora, la Comisión Europea había rehuido el debate alegando falta de competencias, pero el Informe Cabezón la sitúa como un actor fundamental a la hora de adoptar medidas y para coordinar y promover otras que dependen de los estados miembro. Uno de los compromisos consensuados por Cabezón con otros grupos solicita a la Comisión que impulse lo antes posible una legislación destinada a establecer un sistema europeo para la evaluación de las tecnologías sanitarias, como vía para armonizar criterios transparentes en HTA y para evaluar el valor terapéutico añadido de los medicamentos en comparación con la mejora alternativa disponible. La misma propuesta también solicita a las autoridades comunitarias que introduzcan la evaluación obligatoria a nivel europeo de la efectividad relativa para los nuevos medicamentos, y la puesta en marcha de una Clasificación Europea sobre el valor terapéutico añadido, utilizando para ello procedimientos transparentes e independientes que eviten conflictos de interés.

En última instancia, esta propuesta implicaría, según Soledad Cabezón, el punto y final del actual sistema, “en el que la industria determina el valor del fármaco y sus criterios, y con ello, el precio”.

Otro de los puntos claves del informe, que ha concitado un gran consenso, es la necesidad del retorno de la inversión pública. “Hasta ahora se han transferido recursos públicos al sector privado, pero lo esencial es que se coordinen de forma mucho más eficaz los recursos públicos y se dirijan a la investigación en áreas con menor seguridad de retorno económico con la participación de la industria, apelando a la responsabilidad social de la misma, porque la balanza debe reequilibrarse hacia el sector público y el interés de los pacientes”, señaló la eurodiputada socialista.

Tras pasar por ENVI, el documento debe ser aprobado en el Pleno en el mes de marzo. Cabezón se ha mostrado convencida de que cuando esto ocurra “se estará dando la respuesta que la sociedad europea necesita”.