Laboratorios Farmacéuticos ROVI ha logrado la neutralidad en carbono en 2021, por segundo año consecutivo. La consecución de este importante hito responde a la política de sostenibilidad medioambiental y social del Grupo, y a los esfuerzos que realiza para reducir el impacto medioambiental de todas sus actividades, en el marco de su estrategia ‘Evita, reduce y compensa‘.

Sobre ello, Juan López-Belmonte, presidente y consejero delegado de ROVI, ha afirmado que esta empresa “tiene una actividad industrial importante”, lo que les hace “tener una especial sensibilidad respecto al impacto que tenemos en el entorno”.

“Por este motivo, -añade- aplicamos una política de control y optimización del consumo de recursos naturales en todas nuestras plantas y realizamos importantes inversiones para optimizar nuestros esfuerzos por evitar, reducir y compensar nuestras emisiones”.

ROVI cuenta con cuatro plantas de producción de medicamentos en España y aplica, desde hace años, políticas de mitigación del impacto ambiental de sus instalaciones.
Así, como compañía comprometida con el uso racional de la energía, ROVI cuenta con una línea de trabajo específica dirigida a optimizar el consumo energético en el desarrollo de sus actividades. Concretamente, las acciones que se llevan a cabo se centran en tres puntos.

Tres pilares básicos

El primero de ellos es evitar al máximo la generación de emisiones de CO2. Por este motivo, ROVI contrata energía de origen renovable para el suministro de eléctrico que requieren las plantas de producción, minimizando de esta forma la generación de emisiones en las operaciones. Así, el cien por cien de sus fábricas de producción evitan en su totalidad las emisiones generadas en el Alcance 2 de la Huella de Carbono correspondiente a la adquisición de energía.

La compañía cuenta con una línea de trabajo específica dirigida a optimizar el consumo energético

En segundo lugar, reducir los consumos de los recursos clave: el grupo realiza un control mensual y reporte de los indicadores de agua, luz y gas, y analiza posibles desviaciones. En cada una de sus plantas de fabricación, ROVI establece objetivos específicos de ahorro energético y cuenta con un equipo multidisciplinar que define, implanta y hace seguimiento de las acciones necesarias para alcanzar dichos objetivos.

El tercer punto es compensar de forma voluntaria las emisiones de CO2 que no se han podido ni evitar ni reducir a lo largo del año: estas emisiones directas que son compensadas corresponden al consumo de combustibles, como el gas natural necesario para nuestras calderas industriales o al sistema de tratamiento de depuración de gases, es decir, las correspondientes al Alcance 1 en el cálculo de la Huella de Carbono.

Desde hace tiempo, ROVI defiende y aplica su compromiso con un crecimiento económico empresarial respetuoso con el medio ambiente, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Naciones Unidas y, más concretamente, con el Objetivo 12 ‘Producción y consumo responsable’ de la Agenda 2030.


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