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Fibrosis quística

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| viernes, 13 de julio de 2018 h |

El Hospital Universitari Vall d’Hebron ha puesto en marcha una nueva Unidad de Fibrosis Quística que cuenta con una estructura diseñada para mejorar la eficacia de la atención y que es pionera en Europa. Este proyecto ha sido posible gracias a la donación de 2,3 millones de euros de la Fundació Privada Daniel Bravo Andreu.

La principal novedad es que, en el mismo espacio, una parte está dedicada a las consultas infantiles y otra parte está dedicada a las consultas para adultos. Los niños entran por un lado de la unidad, y van por el pasillo donde están sus consultas. Los adultos entran por el otro lado de la unidad, y van por el pasillo de sus consultas. Este diseño con dos pasillos, uno ante el otro en paralelo y separados por un área de espacios de trabajo de los profesionales, es único en Europa y ayuda a evitar las infecciones cruzadas entre pacientes adultos y pediátricos.

Además, otro aspecto innovador es que el paciente no tiene que cambiar de consulta para ser visitado por cada especialista. El paciente siempre está en la misma consulta, y son los especialistas los que se mueven por las diferentes consultas. La nueva unidad está en el mismo lugar que la anterior, pero triplica el espacio previo. Para su puesta en marcha ha contado con la complicidad de la Associació Catalana de Fibrosi Quística.

Silvia Gartner, coordinadora de Niños de la Unidad de Fibrosis Quística, “la principal causa de morbilidad y mortalidad en los pacientes adultos y pediátricos son las infecciones. Por este motivo, la Unidad se ha diseñado de tal forma que niños y adultos no se cruzan, no comparten espacios. Sus bacterias son diferentes, y, por lo tanto, muy peligrosas para unos y otros”, advierte la especialista.


Pacientes adultos e infantiles no se cruzan para evitar que compartan espacios y bacterias