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| viernes, 06 de julio de 2018 h |

Las tecnologías basadas en big data están revolucionando nuestra vida cotidiana y todas las áreas de negocio.

El entorno sanitario así como la gestión del paciente es una de las áreas donde estos cambios están teniendo un impacto mayor.

En este contexto, el interés en generar y utilizar datos que provienen del “mundo real” se ha incrementado en los últimos tiempos, movilizando el uso de real world evidence (RWE) promovido especialmente entre las compañías farmacéuticas. Así lo explican desde Boehringer Ingelheim “El RWE es uno de nuestros focos de trabajo, queremos conocer cómo se utilizan los medicamentos en la práctica clínica real, los beneficios y riesgos que estos aportan, y si estos resultan tan eficaces como indican los ensayos clínicos.

Este seguimiento y confirmación debería ser una práctica reconocida y parte del continuum de ciclo de vida de los medicamentos”, apuntan.

Sin embargo, existen todavía algunos retos a los que hay que hacer frente, como el uso de datos recogidos de manera rutinaria que requiere normalmente gran adaptación de formato y estructuración para poder ser utilizados, la privacidad del paciente, transparencia o la susceptibilidad de las administraciones para trabajar con la industria.

En definitiva, trabas que todavía requieren gran parte de nuestra atención para asegurar un desarrollo hacia el terreno deseado.

A día de hoy, existe un gran número de nuevos proveedores surgidos con la intención de estructurar y extraer información, poniéndose a disposición tanto de las administraciones como de la industria para generar puentes de colaboración.

En este sentido, desde Boehringer Ingelheim adelantan que con las nuevas herramientas disponibles se está generando un gran trabajo de base de ordenación que en los próximos años, tendrá sus frutos. Esto permitirá a los profesionales “tener análisis comparativos de la evolución de los pacientes de manera inmediata y en menos de un clic”.

Por otra parte, esta evolución, permitirá a los gestores tener resultados de beneficio, riesgo y eficiencia de los tratamientos.

No hay que olvidar que esta información servirá también para la introducción de medidas de control y seguimiento de pacientes así como para la toma de decisiones de adopción y uso efectivo de los tratamientos.

En este entorno, “la industria se sitúa como un partner para poder alcanzar objetivos comunes mediante la colaboración y crecimiento, para conseguir un sistema de salud que favorezca la buena gestión paciente”.

Muy a nuestro pesar, todavía es una realidad que actualmente la industria es vista con recelo por parte de la administración, frecuentemente como un mero financiador de este tipo de iniciativas.

Sin embargo, como indica la compañía alemana se trabaja para cambiar esta visión y “poder así caminar juntos, ya que todos perseguimos los mismos objetivos que son mejorar la vida del paciente de manera sostenible”.