#Reumatología

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| viernes, 06 de julio de 2018 h |

La reumatología es la especialidad médica que se encarga de prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades músculo esqueléticas y autoinmunes sistémicas. Existen más de 200 enfermedades reumáticas, habitualmente crónicas que precisan un de seguimiento a largo plazo. Pueden aparecer a cualquier edad. Afectan a uno de cada cuatro adultos en España y son la primera causa de incapacidad en nuestro país.

En reumatología (dada la cronicidad de la mayoría de las enfermedades) existen diversas fuentes de datos heterogéneas de las que se puede obtener una gran cantidad de información tanto relacionada con los pacientes como con las enfermedades. Esta información, bien analizada, resulta de gran utilidad tanto desde el punto de vista clínico (seguimiento del paciente) como desde el punto de vista de gestión.

Las fuentes desde las que se pueden obtener datos incluyen: historias clínicas electrónicas, dispositivos de telemedicina, pruebas clínicas y más recientemente de los dispositivos wearables (dispositivos que recogen información de forma pasiva y la trasmiten a un centro de almacenamiento como un teléfono inteligente). Un ejemplo serían las pulseras de actividad física que nos permiten conocer la capacidad de deambular de un determinado paciente y la distancia recorrida (aunque en un futuro vamos a disponer de nuevos dispositivos y más información). Asimismo, aportan un valor añadido los datos epidemiológicos, los nutricionales y los genómicos, más relacionados con lo que se conoce como Real World Data y con la medicina personalizada.

Integración

La aplicación del big data en reumatología supondrá una mejora de magnitud todavía no predecible en la calidad de la atención a los pacientes, así como en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades, unido probablemente a una reducción en los costes. Sin embargo, para conseguirlo es imprescindible que se produzca una integración e interacción de todos los datos procedentes de las diversas fuentes, así como la implementación de nuevas tecnologías que permitan el análisis y la explotación de dichos datos. El verdadero valor de “Big Data” en Reumatología se conseguirá solo si los distintos actores implicados en el proceso (administraciones públicas, empresas privadas, hospitales, médicos, centros de investigación, universidades…) convergen en este proyecto de forma conjunta con el fin de llevar el ámbito sanitario a una nueva era. Esto solo se podrá llevar a cabo en el marco de un ecosistema de big data en salud en el que se integren conjuntamente la tecnología, las políticas adecuadas sobre privacidad y confidencialidad, las infraestructuras y sobre todo un cambio cultural del uso compartido de los datos. Esto conlleva cambios no sólo tecnológicos, si no también culturales que habrá que afrontar desde las distintas perspectivas, manteniendo en todo momento resguardados los datos sensibles de nuestros pacientes.