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ANÁLISIS

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| viernes, 22 de noviembre de 2019 h |

“La calidad es hacer las cosas como se deben hacer”. Para Inmaculada Mediavilla, presidenta de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), con la calidad se mide. Sin embargo, evaluar la calidad e sun concepto muy amplio, por ello, cuando los metodólogos diseñaron el modelo, lo dividieron en varias dimensiones. La seguridad del paciente, explicó Mediavilla, es una de esas dimensiones, que se completan con la efectividad clínica, la eficiencia, accesibilidad, satisfacción de los pacientes y experiencia de los pacientes. La equidad también forma parte de la calidad asistencial.

En el ámbito de la oncología, en el abordaje del cáncer está la prevención, el diagnóstico precoz, tratamiento, el seguimiento a los largos supervivientes y por último, los cuidados paliativos. “Ese proceso asistencial se puede medir mediante indicadores. Para cada indicador hay que poner un estándar, que no es más que la meta”, apuntó.

Juan Antonio Virizuela, del servicio de Oncología del Hospital Universitario Virgen Macarena, por su parte, explicó que la coordinación con otras especializades es importante. A su juicio hay que plantear una atención específica a cada paciente. Algo nada fácil, ya que, como indicó las consultas están saturados; el tiempo de consulta está limitado; y a todo ello se suma que hay que empatizar con el paciente. “Todo un trabajo complejo”.

Frente a esta realidad, las comisiones de tumores han ayudado a médicos y pacientes en los últimos años. Dentro de estos equipos no habría que olvidar la rehabilitación, la psicooncología y la nutrición, como parte de la calidad asistencial del paciente con cáncer. ”Echamos en falta a la enfermera de consultas, en la planta está, pero nos falta esa conexión en las consultas”. Una herramienta, dijo, esencial para hacer el seguimiento a estos pacientes.

En opinión de Enrique Aranda, Jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, cada consulta es diferente, depende de cada tipo de tumor. “Todo eso lo percibe el paciente como calidad o no calidad”.

Desde el otro lado de la mesa, José Luis Baquero, del Foro Español de Pacientes, señaló que para que haya calidad hay que asegurar la seguridad. “En el Plan de Seguridad del Paciente 2015-2020 del MInisterio de Sanidad figura una cifra de 17 errores de medicación por cada 100 pacientes al día”. Ante estos datos, Baquero adelantó que el Foro está proponiendo una alianza multidisciplinar para trabajar en el abordaje de los errores de medicación.

En este sentido, Mediavilla aclaró que los errores en la administración no sólo se producen por la administración de otro, sino de uno mismo. “Los mayores errores se producen por parte del propio paciente”, acotó.

Para el director de la revista oficial de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), Julio de la Torre, las cuestiones de la atención holística al paciente, a la familia y a todos los procesos hay que analizarla de forma global. “Estamos hablando de gestiones de hospitales y de atención primaria”. A su juicio, el abordaje se está compartimentando. “Cuando todo eso se polariza, nadie quiere encargarse de toda esa atención holística”.

En este escenario, desde el punto de vista de la enfermería, el colectivo debe ser especialista, en este caso, en oncología. “Se nos debe reconocer como tal”. Una cuestión, en su opinión que trasciende al ámbito clínico y que se debe abordar desde la esfera política.

Por su parte, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, expuso que el proceso del paciente oncológico es muy amplio. “No nos podemos fijar en un punto concreto del paciente, debemos abordar todo el proceso”.

En este punto, para Aranda, la teoría está clara, es decir, “sabemos lo que hay que hacer para que haya calidad”. De ahí a poder tener la tecnología “será difícil y necesitará sus tiempos”.

Con todo, Antonio Antón, Jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, la multidisciplinariedad en cáncer y la necesidad de una visión multidimensional es una realidad. Si bien, no hay que olvidar que toda esta integración de los equipos requiere de un líder.


El papel de la enfermera en los comités de tumores se hace indispensable en el abordaje del cáncer



La calidad es un concepto “muy amplio” y su evaluación es un proceso “complicado” debido a sus dimensiones