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CARMEN M. LÓPEZ Madrid | viernes, 26 de enero de 2018 h |

El Hospital Universitario de Móstoles ha puesto en marcha un nuevo programa de atención integral al paciente oncológico. Se trata de una consulta “a tres bandas”, con enfermería y farmacia junto con oncología como protagonistas. La idea es que el paciente perciba una atención más personalizada y adaptada a sus necesidades concretas.

Con los avances tan rápidos que llegan del campo de la oncología es evidente que la asistencia al paciente oncológico es cada vez más compleja y multimodal y por tanto, se hace necesaria la implicación de diferentes profesionales. Como asegura la encargada de este programa del Servicio de Farmacia, María José Vázquez, el programa surge a iniciativa de oncología que llevaban tiempo viendo necesario reforzar la información que se les daba a los pacientes. “Se trata de enfermos cada vez más complejos pluripatológicos y polimedicados”, apunta.

En este contexto, vieron la necesidad de que el servicio de farmacia hospitalaria formara parte del equipo.

En la consulta de conciliación terapéutica, la que depende de este servicio, se lleva a cabo la revisión de las prescripciones de los pacientes que van a iniciar un tratamiento con los objetivos de priorizarlas.

Monitorización constante

“El servicio de oncología cita al paciente y cada médico responsable es el que decide qué paciente es el candidato que pasará por la consulta de atención farmacéutica”, explica. Previamente a esta consulta, los profesionales del servicio realizan una revisión de todas las prescripciones activas que tiene el enfermo, y revisan su historia clínica. Asimismo, los farmacéuticos chequean con HORUS si hay alguna prescripción en atención primaria que no esté recogida en la base de datos. “Hacemos una revisión de toda esta información junto con la quimioterapia que va a iniciar el paciente, con dos objetivos: evitar medicación que puede provocar interacciones, y por otro, ver si se pueden eliminar aquellas que se consideran innecesarias”.

Además, la conversación con el paciente en consulta también se hace importante para chequear de nuevo si está tomando alguna medicación de la que no hay constancia, o incluso, si toman tratamientos alternativos o plantas medicinales que a veces pueden interaccionar con la quimioterapia. “Lo que hacemos es actualizar su historia y ahí tomamos la decisión”.

Si el farmacéutico considera que alguna medicación es innecesaria se elabora un informe para que el médico de atención primaria o el oncólogo valoren estos tratamientos que pueden ocasionar algún problema.

Una de las ventajas es la reducción de interacciones que pueden ocasionar que el citostático no haga su efecto, y a su vez, intentar simplificar el régimen terapéutico que tiene el paciente.

Además de la conciliación terapéutica el profesional también refuerza con el paciente cómo deben tomar el tratamiento. “Muchos pacientes comienzan el tratamiento con quimioterapia oral, que son fármacos con muchas interacciones y algunos necesitan administración muy específica, como en ayunas, o con determinados alimentos”.

La iniciativa lleva en marcha desde abril de 2017. A pesar de que no hay resultados todavía, Vázquez comenta que en alrededor un 30 por ciento de los pacientes les simplifican el régimen terapéutico. Además, la literatura científica ha demostrado que la implantación de programas de conciliación ha comportado una reducción de errores de medicación en un 85 por ciento.

Vázquez tiene claro que el rol de la farmacia hospitalaria va cobrando fuerza dentro de la práctica clínica. Explica que lo avala el hecho de que puedan participar junto con otros especialistas en programas de este tipo.

El refuerzo enfermero

El objetivo de esta iniciativa es ofrecer un servicio más completo, reforzar la información que se ofrece al paciente y mejorar la eficacia del tratamiento farmacológico.

Con este programa, a la consulta de oncología, se suman la consulta de conciliación terapéutica y la consulta de enfermería y refuerzo terapéutico.

En este sentido, la especialista explica el papel que también juega enfermería, ya que forman parte activa de esta consulta a tres bandas.

En esta consulta, formada por enfermeros del Hospital de Día, el refuerzo terapéutico vuelve a ser el objetivo. De manera más pausada, estos pacientes pueden consultar los aspectos sintomáticos del tratamiento de la prevención de los efectos secundarios y secuelas, y en general, todas las cuestiones que le generen incertidumbres.

Además de fomentar el trabajo multidisciplinar, enfermería también aporta al servicio de oncología con los nuevos pacientes de manera que al ser valorados a nivel integral, su abordaje es más completo.