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C.M.L. Madrid | viernes, 23 de febrero de 2018 h |

Comprender cómo las bacterias se adaptan a las diferentes condiciones ambientales, llegando a hacerse resistentes y posibilitar el desarrollo de antibióticos más específicos y eficaces es el objetivo de un estudio puesto en marcha por el equipo científico del centro de investigación biomédica Navarrabiomed.

Este trabajo ha conseguido caracterizar el sistema sensorial que las bacterias utilizan entre otras cosas para multiplicarse en el cuerpo humano y causar infección.

Este análisis, publicado en Nature Communications, cuenta con el liderazgo del director de Navarrabiomed, Íñigo Lasa.

Actualmente, la aparición de bacterias farmacorresistentes, que no responden a tratamientos con antibióticos, constituye uno de los problemas sanitarios a escala mundial. Las bacterias detectan, responden y se adaptan a los cambios en su entorno utilizando unos elementos sensoriales denominados sistemas de dos componentes. Este tipo de sistemas sensoriales están presentes en bacterias, hongos y plantas, pero no se encuentran en células animales. En el caso de las bacterias, regulan procesos celulares tan importantes como la virulencia o su propio crecimiento, lo que los convierte en dianas para el diseño de nuevas terapias antimicrobianas.

Los investigadores han eliminado los sistemas sensoriales en el Staphylococcus aureus, así como en la generación de una colección de bacterias cada una de las cuales contiene un único sistema de dos componentes. Esta estrategia ha permitido simplificar una compleja red sensorial en cada uno de sus elementos para comprender cuál es la función individual de cada uno de los sistemas y la relación existente entre ellos.

Como apunta Lasa, esta caracterización tendrá beneficios en el desarrollo de nuevos antibióticos más específicos. “El hecho de que los sistemas de dos componentes estén presentes en todas las bacterias patógenas y no en las células de nuestro organismo nos puede permitir desarrollar fármacos que bloqueen estos sistemas, evitando así el desarrollo de la bacteria durante la infección, sin causar ningún efecto secundario sobre nuestras células”.