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Juan Pablo Ramírez Madrid | viernes, 20 de octubre de 2017 h |

La utilización de las nuevas tecnologías “para el análisis de resultados es una de las prioridades de la farmacia hospitalaria. Así ha quedado patente en el lema del 62 Congreso de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH): ‘Retos, redes y resultados’.

Tres iniciativas destacaron durante el congreso: Simon del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña, el registro de pacientes en el Servicio de Farmacia de la Fundación Onkologikoa de Guipúzcoa y el proyecto Ontofarma en el que trabaja el Hospital Clínic de Barcelona. Todos ellos se han encontrado con un primer reto, la interoperabilidad de los datos, que permita su accesibilidad en cualquier hospital ya no solo del mismo servicio de salud autonómico, sino también de todo el territorio nacional.

Precisamente ese primer escollo podría estar resuelta en el proyecto del Clínic. “Las ontologías son una manera adecuada de representar conocimiento de un determinado dominio dado que permiten la interoperabilidad semántica”, explicó Elena Calvo, del Servicio de Farmacia de este hospital barcelonés. Calvo detalló que el proyecto se encuentra en una fase piloto y que “los últimos detalles técnicos” podrían resolverse en estos últimos meses de 2017.

La farmacéutica del Clínic subrayó que estas ontologías parten con diferencias significativas en comparación con las bases de datos. ”Evitan duplicidades y permiten el razonamiento automático”, señaló. Además, mientras las bases de datos requieren del procesamiento humano, “esto no ocurre con las ontologías”, añadió.

El proyecto ha llamado la atención del Ministerio de Sanidad y de la SEFH. De hecho, podría implantarse en todo el Sistema Nacional de Salud. “Es un proyecto de futuro para todos los miembros de la SEFH”, explicó Calvo, quien insistió en que la sociedad científica supone “el marco ideal para compartir información y generar una base de conocimientos única, actualizada y que sea útil para todos”.

Integración de proyectos

La información obtenida de proyectos como Simon, basados en el business intelligence, podrían incorporarse también a las ontologías. “El business intelligence nos permite predecir resultados sobre tratamientos”, subrayó Luis Margusino, del Servicio de Farmacia del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña.

El paciente es otro de los elementos clave en el análisis de resultados. Gerardo Cajaraville, del Servicio de Farmacia de la Fundación Onkologikoa, insistió en que su departamento trabaje en la incorporación de los Patient Reported Outcones (PRO). Cajaraville defendió que su medición ofrece “un beneficio clínico”, ya que se mide todo el proceso y no solo el resultado.