CARMEN M. LÓPEZ Madrid | viernes, 26 de enero de 2018 h |

En el nuevo escenario de avances terapéuticos cada vez más precisos que están llegando a la práctica clínica, evidenciar con datos reales la efectividad de los mismos es una necesidad que desde hace tiempo se está poniendo sobre la mesa.

Comparar después esos datos con la evidencia de los ensayos clínicos (EE.CC.) también es otra de las tareas que están cogiendo fuerza. Sin embargo, ¿cómo obtener de manera más precisa esos datos en vida real?

Un estudio recientemente publicado en la Revista de la SEFH ‘Uso de antineoplásicos orales en situaciones especiales en un hospital de tercer nivel: resultados en vida real’, da pistas acerca del rumbo que hay que seguir.

Este trabajo, elaborado por Carmen García-Muñoz; Pedro Pablo Rodríguez-Quesada, José Miguel Ferrari-Piquero del Servicio de Farmacia del Hospital 12 de Octubre, concluye que, en este caso en concreto, la efectividad de los ANEO en situaciones especiales en el hospital es similar al de la evidencia disponible. “El impacto en la supervivencia es bajo y los efectos adversos son comunes”.

Se trata de un estudio descriptivo observacional y retrospectivo donde se incluyeron todos los pacientes adultos que iniciaron tratamiento con ANEO en situaciones especiales durante el 2016. Se recogieron variables demográficas, relacionadas con el tratamiento, y clínicas (supervivencia global (SG), supervivencia libre de progresión (SLP). Además se contemplaron las reacciones adversas e interacciones y se realizó una comparación no ajustada entre los resultados de la evidencia disponible y los de los pacientes del estudio.

Lo que viene a poner de manifiesto este trabajo es que “el seguimiento de los resultados de los tratamientos autorizados en situaciones especiales es fundamental, pues los resultados en la práctica clínica deben emplearse para valorar la autorización de futuros tratamientos en el hospital”.

De este modo, la implantación de una consulta de atención farmacéutica a pacientes, en este caso de oncología en un hospital de tercer nivel ha permitido realizar el seguimiento de la efectividad y de la seguridad del tratamiento de forma estrecha en el paciente, evitando prolongar tratamientos inefectivos o inseguros y optimizando los recursos disponibles.

Los resultados desvelan que la efectividad de los tratamientos oncológicos orales en situaciones especiales en el hospital es similar al de la evidencia disponible en los ensayos clínicos.

Con todo, resulta fundamental que “el Servicio de Farmacia participe en la autorización, seguimiento farmacoterapéutico del paciente y seguimiento de los resultados con estas terapias, que deberán ser empleados para la toma de decisiones futuras”, explican los autores del estudio.