E.C. Madrid | viernes, 20 de octubre de 2017 h |

La utilización de los medicamentos peligrosos se ha convertido en un reto de la farmacia hospitalaria y desde este ámbito son muchos los esfuerzos que se realizan para garantizar la seguridad de los trabajadores que se exponen a ellos, a través de distintas iniciativas que se pusieron sobre la mesa en el 62 Congreso.

“Tenemos que formarnos y adaptarnos”, afirmaba Olga Delgado, jefa del servicio de farmacia del hospital Son Espases en Palma de Mallorca, quien presentó dos iniciativas españolas de recomendaciones ante la preparación y administración de estos medicamentos.

En primer lugar, el Centro de Formación online sobre medicamentos peligrosos. Un plan, liderado por el Instituto Nacional para la Seguridad y la Higiene en el Trabajo y la SEFH, que va a pasar todos los medicamentos a una base de datos en la que aparecerán por nombre comercial y principio activo. Esta base estará disponible en breve porque ya está terminada y se irá actualizando de forma periódica, avanzaba Delgado.

En segundo lugar, encontramos el Observatorio Nacional de Prácticas Seguras, que estará listo este mes, según indicaba Delgado y cuyo objetivo es elaborar informes de la situación del manejo de estos fármacos a nivel nacional, regional o de cada hospital.

“A veces nos vienen monstruos que parecen amenazas y tenemos que gestionarlas para que surjan oportunidades”, expresaba José Luis Poveda refiriéndose a los medicamentos peligrosos. El responsable del servicio de Farmacia de La Fe de Valencia recalcaba que “existe un gran paraguas de procedimientos que nos permiten autoevaluarnos y la clave está en que tenemos que aplicarlos en nuestros hospitales y en nuestra práctica”. Para ello, Poveda apostaba por adaptar los sistemas informáticos, actualizar los sistemas de preparación o cambiar procedimientos. A su vez, presentó un estudio, realizado en 10 hospitales, que mostraba que el suelo frente a la cabina de preparación y los niveles del aire eran los principales puntos negros de contaminación.

Derecho a la salud

En una mesa diferente del Congreso, titulada ‘Medicamentos, precios y derecho a la salud’, varios expertos defendieron el papel de los biosimilares como elemento de ahorro. “El potencial ahorro de los biosimilares es brutal. El Gobierno tiene que hacer una estrategia para estos medicamentos”, señaló Jaime Espín, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública.

La subdirectora general de Farmacia y Productos Sanitarios de la Consejería de Sanidad de Madrid, María José Calvo Alcántara, defendió que la apuesta de su región por estos medicamentos es clara. “Los pacientes nuevos entran con biosimilares y al resto intentamos cambiarlos en la medida de los posible”, señaló.