“El objetivo es la mejora continua, hasta conseguir ser finalistas en todas las categorías de la próxima edición de los Premios BiC”. Más allá de este optimismo desenfadado, estas palabras de Catalina García, viceconsejera de Salud de Andalucía, nada más acabar la gala de los Premios Best in Class celebrada este 16 de noviembre en Santiago de Compostela, demuestran la perseverancia y autoexigencia con la que se trabaja en el sistema sanitario público de cara a alcanzar la excelencia en la atención al paciente y la consecución de resultados en salud.

En dicha gala —organizada por GACETÁ MÉDICA y la Cátedra de Innovación y Gestión Sanitaria URJC— Andalucía obtuvo diversos galardones que confirman ese buen quehacer en el sistema sanitario andaluz y sus cerca de 120.000 profesionales. Entre ellos, el de Mejor Estrategia en Oncología en Niños y Adolescentes. Si es para mejorar, ¿por qué ponerse techos?

Por su parte, Julio García Comesaña, consejero de Sanidad de la comunidad anfitriona, puso en valor en su discurso inaugural la trayectoria de los propios Premios BiC: “Son 16 años reconociendo a los mejores; 16 años en los que se centra la atención en los verdaderos protagonistas de nuestro sistema: los profesionales”.

“Cada uno de los reconocimientos BiC ratifican que estamos ante los mejores” añadió. “Cuando se reconoce el valor del sistema sanitario gallego a nivel nacional e internacional, se está reconociendo a los 40.000 profesionales que lo conforman. Sin un equipo humano sobresaliente, no podríamos estar hablando de excelencia”, ha destacado.

Los consejeros de Sanidad de Galicia y Cantabria se saludan en presencia de Santiago de Quiroga y Patricia del Olmo (Wecare-u).

Por su parte, Miguel Rodríguez, consejero de Sanidad de Cantabria, tampoco quiso faltar a este encuentro y presenciar en persona los siete galardones que pusieron rumbo a esta región, focalizados en el Hospital Marqués de Valdecilla. “En la Consejería estamos muy orgullos del nivel y potencial que demuestra la sanidad cántabra y que, aun siendo una CC. AA. pequeña, contemos con un centro de referencia nacional como es Hospital Marqués de Valdecilla”, expuso.

Para el consejero cántabro lo que hay detrás de estos premios (y las 23 nominaciones como finalistas) es “el trabajo de muchos profesionales que continuamente buscan cómo mejorar la atención a los pacientes”. Y, por parte de la Administración, corresponder “con la financiación suficiente que contribuya al mantenimiento de esta calidad”, expuso.

Retroalimentación

La reatroalimentación que se genera entre los Servicios y Unidades finalistas en cada edición de los Premios BiC también es apuntada por Fernando Prados, director general de Hospitales e Infraestructuras Sanitarias de la Comunidad de Madrid. “El interés por estar evaluándose de forma continua genera además, entre todos, ganas de seguir mejorando, conseguir mejores resultados… Y eso va en beneficio de todos, no solo de aquel que consigue el premio”, apunta.

En el análisis particular de su región —16 premios, la CC. AA. más galardonada, entre ellos el de Mejor Calidad Asistencial otorgada al Hospital Infanta Elena— Prados recuerda que “confirma el potencial sanitario de Madrid, con el añadido que se han repartido entre varios hospitales e incluso la AP ha sido reconocida”, valora.