‘Valtermed’, por Ana Prieto

Por Ana Prieto, diputada por Lugo y portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Sanidad del Congreso

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El proyecto VALTERMED (Valor Terapéutico de los Medicamentos) cumple dos años. Es un gran desafío para las políticas farmacéuticas de futuro, en pro del doble objetivo de la sostenibilidad y el acceso a la salud.

Así se recoge en la recién aprobada Estrategia Farmacéutica Europea, que busca garantizar que los pacientes puedan acceder en condiciones de igualdad a medicamentos necesarios para satisfacer sus necesidades terapéuticas, en cuanto al diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades.

Impulsa -con la creación de un marco regulador encaminado al futuro y de apoyo a la industria en la promoción de la investigación y las tecnologías que llegan realmente a los pacientes- el desarrollo de medicamentos de alta calidad, seguros, eficaces y más ecológicos. Al mismo tiempo trata de corregir las deficiencias del mercado, busca garantizar cadenas de suministro diversificadas y seguras, y enmendar la escasez de algunos medicamentos.

Pretende mejorar los mecanismos de preparación y respuesta ante las crisis, mediante la adopción de las medidas oportunas para reforzar el sistema, para lo que toma en consideración las deficiencias que la pandemia de la COVID-19 ha evidenciado.

Valtermed es una herramienta del Sistema Nacional de Salud (SNS). Mide y evalúa los resultados en salud de los medicamentos -de alto impacto sanitario y económico- para determinar su valor terapéutico en la práctica clínica del día a día. Es un proyecto precursor a nivel europeo que supera los 11.000 pacientes registrados y más de 6.000 usuarios dados de alta en todo el territorio nacional. El objetivo de este método es tener suficiente información en las diferentes etapas del ciclo del medicamento. Es esta una información clave para poder reevaluarlos en práctica clínica habitual y tomar de manera ágil las mejores y más justas decisiones en la gestión de la prestación farmacéutica.

El trabajo por la equidad y por la justicia social que se hace en cooperación del Gobierno de España con las comunidades autónomas, debe avanzar hacia a una gestión sanitaria transparente, basada en la evidencia

Este proyecto fue promovido por el entonces Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS), a través de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia (DGCYF) y pactado también en el seno de la Comisión Permanente de Farmacia, comisión delegada del Consejo Interterritorial del SNS, formada por la DGCYF, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), las comunidades autónomas, las Mutualidades y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).

Valtermed, que integra protocolos farmacoclínicos, registra datos de carácter administrativo, clínico y terapéutico con el objeto de conocer el estado inicial y la evolución del paciente después de un haber iniciado un tratamiento farmacológico. Es decir, una vez finalizado el ensayo clínico, con Valtermed se hace seguimiento de los datos clínicos de un medicamento. De manera colaborativa y multidisciplinar, se determinan por los grupos de expertos -que se configuran y se aprueben en el seno de las comisiones institucionales del SNS- las variables a registrar. La información será registrada por médicos o farmacéuticos de hospital del SNS.

Es necesario que la información, veraz y rigurosa, sea accesible a la ciudadanía y también a las asociaciones de pacientes. En la página web del Ministerio de Sanidad se publican los informes que se estimen para su conocimiento público. Dejaba dicho Erwin Schrödinger, que “si uno no puede comunicar lo que ha estado haciendo, su trabajo carecerá de valor”.

Estos dos años de Valtermed han servido para medir y disponer de datos en vida real a gran escala. Sirven para avanzar con paso firme hacia el doble objetivo de garantizar el acceso a los mejores estándares de salud y procurar la imprescindible sostenibilidad de los sistemas de salud. Porque trabajar en todo lo relacionado con la información de los medicamentos favorece un uso más seguro de los mismos por los pacientes.

El trabajo por la equidad y por la justicia social que se hace en cooperación del Gobierno de España con las comunidades autónomas, debe avanzar hacia a una gestión sanitaria transparente, basada en la evidencia científica y en la incorporación de evaluaciones que permitan hacer más eficaz la asignación de recursos a los servicios públicos, que los harán más sostenibles.

Los medicamentos, en la observación de su uso en la práctica clínica diaria especialmente en sus primeros años de comercialización, producen aumento en su grado de conocimiento. De este modo se desarrollan nuevas indicaciones o se conocen alertas de seguridad que no estaban incluidas inicialmente en la autorización.

La regulación y la práctica clínica diaria deben estar perfectamente coordinadas e íntimamente relacionadas, pero la realidad nos muestra que a veces son como compartimentos estancos. Por ello deben acercarse y buscar la eficiencia sin perder el rigor en los mecanismos de evaluación entrelazada con una prescripción eficiente. Gana el paciente y gana el sistema.

Valtermed, que tiene un gran interés en los acuerdos de riesgo compartido y pago por resultado, se ha aplicado por ejemplo con las CAR-T. Se han registrado resultados clínicos, contando con los hematólogos, derivados de la aplicación de esta terapia. Hay que tener en cuenta que una parte del pago de estos tratamientos quedará subordinada a los resultados, fruto del acuerdo de las compañías y el Ministerio. Es aplicable a otros medicamentos, con la consecuente importancia en la sostenibilidad. La introducción del concepto de coste-valor sirve para mejorar la evaluación y financiación de medicamentos y garantizar un sistema más justo y sostenible.

Cuando los pacientes registrados en Valtermed puedan introducir la información relativa a su calidad de vida, el SNS podrá realizar un análisis óptimo del coste-efectividad de los medicamentos en estudio, y reforzar el cumplimiento del doble objetivo: sostenibilidad y el acceso a la salud.
Garantizar la calidad, seguridad, eficacia y correcta información de medicamentos y productos sanitarios no es posible sin participación de los farmacéuticos.