Prioridades de la investigación pública

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Raquel Yotti,
Directora del Instituto de Salud Carlos III.

Reflexionar sobre las prioridades de la investigación en salud debería ser siempre un elemento imprescindible en el diseño estratégico del sistema sanitario. En un momento en el que estamos inmersos en la trasmisión desbocada de una enfermedad infecciosa que asola el mundo entero, cuando aún estamos luchando globalmente desde múltiples frentes para evitar muertes, sufrimiento, pobreza e incertidumbre, esta reflexión resulta inaplazable. La pandemia ha puesto de manifiesto, por una parte, el papel imprescindible de la ciencia para dar respuesta a las necesidades de la sociedad, y por otra, algunas debilidades de nuestro sistema sanitario y su interacción con el tejido científico e innovador. 

Es, por tanto, momento de actuar de forma decidida para fortalecer el sistema científico biomédico en España, no como un elemento aislado, sino como parte integral de la transformación del sistema sanitario. Es necesario continuar orientando los recursos científico-técnicos del país para ofrecer respuestas a las necesidades más urgentes vinculadas a la pandemia, pero es también inexcusable construir un marco estratégico sólido que nos permita transformar nuestro sistema sanitario y científico, y orientarlo a objetivos ambiciosos a medio y largo plazo de forma conjunta. Del éxito de los planteamientos de futuro que articulemos en los próximos meses y años dependerá en buena parte nuestra capacidad para aportar bienestar y calidad vida a la población española durante la próxima década. Disponemos de todos los elementos de necesidad, oportunidad, y disponibilidad de recursos para hacerlo posible, pero los objetivos solo podrán alcanzarse con la participación y corresponsabilidad de todos los agentes implicados, y de toda la sociedad.

Las prioridades temáticas de la investigación en salud se han definido y compartido de forma muy amplia, no sólo a nivel nacional sino también en el espacio europeo

En el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) trabajamos para proteger la salud de todos los ciudadanos, considerando la ciencia como una de las herramientas más poderosas para lograr este propósito. Respetando las múltiples dimensiones de la ciencia, nuestros esfuerzos se centran de forma muy específica en la investigación que permite dar respuesta a las necesidades de la salud de los ciudadanos. En este contexto y con esta misión, el ISCIII acaba de publicar su Plan Estratégico 2021-2025, que marca y define las principales líneas de actuación para los próximos 5 años y se ha elaborado de forma armónica con las líneas de acción de la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 y del nuevo Programa Marco Europeo de Investigación e Innovación, Horizonte Europa.

“Es necesario continuar orientando los recursos científico-técnicos del país para ofrecer respuestas a las necesidades más urgentes vinculadas a la pandemia”

Las prioridades temáticas de la investigación en salud se han definido y compartido de forma muy amplia, no sólo a nivel nacional sino también en el espacio europeo, estableciendo una hoja de ruta que permitirá focalizar los esfuerzos para luchar contra las enfermedades de forma efectiva. No obstante, la ejecución de la investigación e innovación en salud requiere no sólo de priorización temática, sino fundamentalmente de la generación y mantenimiento de un tejido científico sólido.

En el análisis de debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que se incluyen en el citado Plan Estratégico del ISCIII se incluyen varias de las claves para impulsar el sistema de investigación científica en España. En los dos últimos años se está empezando a revertir una tendencia negativa protagonista en la década anterior, en la que cayeron los niveles de financiación de la ciencia, que actualmente se encuentran aún lejos del objetivo del 2% del PIB. Igualmente, se están intentando paliar las trabas burocráticas y administrativas que en ocasiones acompañan al desarrollo de la ciencia, y se está trabajando en un impulso a las políticas de personal, con el objetivo de hallar soluciones al relevo generacional, entre otras cuestiones. Las mejoras en la carrera profesional de los investigadores e investigadoras y la captación de talento son otras de las prioridades tanto en el ISCIII como en el sistema español de ciencia y tecnología.

Se está trabajando en un impulso a las políticas de personal, con el objetivo de hallar soluciones al relevo generacional, entre otras cuestiones

Pero, al margen de las cuestiones que necesitan de mejoras urgentes, también hay ámbitos que invitan al optimismo. La calidad de la producción científica en España es indudable y lleva años consolidada a nivel internacional; la participación en proyectos y consorcios internacionales, clave en el ISCIII, es otra de las puntas de lanza de la ciencia biomédica española, y la capacidad de cooperación entre diferentes agentes y de colaboración público-privada es otra de las ventajas que se van a seguir aprovechando.

Finalmente, es importante poner de manifiesto que la pandemia está dejando, además de una situación difícil y dolorosa, una serie de aprendizajes de enorme valor que ya estamos aprovechando, y que serán fundamentales en los próximos meses y años. Entre ellos, la relevancia de incluir la salud en todas las políticas públicas; la necesidad de impulsar ámbitos científicos como la salud global y la vigilancia epidemiológica; la conveniencia de establecer mecanismos ágiles y flexibles de financiación y desarrollo de investigaciones en momentos de crisis; la importancia de fomentar la comunicación y la cultura científica en la sociedad, y la idoneidad de incluir a la ciudadanía como agente fundamental en el desarrollo de la ciencia y la investigación.

Ahora es el momento de canalizar toda la energía transformadora y el aprendizaje adquirido en una situación de extrema urgencia hacia la consecución de grandes objetivos bien definidos y compartidos con toda la sociedad. Es tarea de todos.