Hacia la excelencia de la Sanidad

Por Margarita Alfonsel. Secretaria general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin

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Si hay un sector que destaca por su intensa actividad al cabo de un año y la trascendencia de todo aquello que en él acontece, ese es el sanitario. Basta repasar los hitos y acontecimientos que, respecto a 2022, recoge esta nueva edición del Anuario de la Sanidad de Wecare-u para corroborarlo. En este sentido, 2023 no será una excepción para la industria de Tecnología Sanitaria y su Federación representativa, Fenin, ya que se prevé tan ilusionante como de intenso trabajo.


La agenda de Fenin, con numerosos proyectos y retos sobre la mesa, anticipa que tenemos por delante un ejercicio clave para reforzar el papel ya estratégico y esencial de nuestro Sector, y seguir afianzando a esta industria como un pilar principal de la transformación ya emprendida por el sistema sanitario hacia un sistema más eficiente, inteligente y digital. Todo ello desde la firme convicción de explorar (y proponer) nuevas fórmulas de colaboración público-privada para la mejor eficiencia de nuestro Sistema Nacional de Salud.


Dentro de este objetivo de sumar y ofrecer soluciones, y tras un año de intenso trabajo en colaboración con expertos en contratación pública, hemos iniciado el año presentando la ‘Guía de Compra Pública Eficiente del Sector de Tecnología Sanitaria’, que ayudará a los servicios de salud a optimizar la gestión de los procesos de contratación. Más de 350 representantes de administraciones y de la industria asistieron a su reciente presentación, lo que confirma la expectación generada y su utilidad como nueva herramienta de referencia en los hospitales nacionales.


Dicha guía es un ejemplo de cómo un reto emprendido el ejercicio pasado traspasa al siguiente. Por el contrario, con el cambio de año sí nos gustaría haber dejado atrás uno de los asuntos que más ocupa y preocupa a Fenin: la crisis de suministros e incremento de costes productivos agravada en 2022 y que se mantiene patente en este inicio de 2023. En este sentido, es urgente dar respuesta a la actual coyuntura marcada por la falta de disponibilidad de materias primas y componentes, unido a un incremento sin precedentes de los costes de la energía, transporte, laborales, etc., ya que podría comprometer la viabilidad de los contratos públicos y, por ende, el acceso de profesionales y pacientes a tecnología y productos sanitarios que son fundamentales para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades.


Llegados a este punto, quiero refrendar una vez más que el compromiso de nuestra industria ha estado, está y estará garantizado. Pero, mientras las compañías redoblan esfuerzos para minimizar el impacto de esta crisis, es fundamental que las administraciones pongan en marcha un plan de choque que evite que esta compleja situación siga siendo un problema estructural a lo largo de 2023. Por ello, desde el Sector solicitamos un plan que, entre otras medidas, contemple el establecimiento de mecanismos de indexación —al alza o baja— de los precios de los contratos públicos atendiendo a la coyuntura y costes actuales, y se priorice el suministro a sectores esenciales como el sanitario.


Atajar con prontitud esta crisis permitirá una mayor certidumbre y estabilidad en el ámbito sanitario, económico y productivo. Y, sobre todo, permitirá centrar todos los focos en otros asuntos marcados en el calendario. No son pocos. El cronograma indica que en este 2023 se deben culminar importantes iniciativas transversales para el sistema sanitario y este Sector, como es el caso del PERTE de Salud de Vanguardia y, el Plan INVEAT para la renovación del equipamiento tecnológico sanitario en hospitales y Atención Primaria. O, a nivel normativo, este primer tramo del año será clave para conocer los definitivos periodos transitorios para la aplicación del Reglamento Europeo de Productos Sanitarios y, en clave nacional, para la entrada en vigor del Decreto de Productos Sanitarios que complementa la base continental.


Igualmente, 2023 se revela como una nueva oportunidad para acometer un urgente Plan nacional de promoción de la industrialización del Sector de Tecnología Sanitaria, con el que asegurar un tejido productivo industrial sólido en nuestro país. Algo especialmente necesario, tal y como ha demostrado la pandemia. En este objetivo, Fenin mantendrá una actitud proactiva hacia el desarrollo de proyectos e iniciativas a lo largo de nuestra geografía, como el programa de polos tecnológicos o “matchmaking” regionales, cuyo fin es impulsar un tejido productivo de alto valor a través de la creación de ecosistemas competitivos en Tecnología Sanitaria.


Queda de manifiesto que el inmovilismo no forma parte del diccionario de Fenin ni del Sector al que representa. El esfuerzo merecerá la pena: la excelencia de nuestro sistema sanitario.