Garantizar la sostenibilidad del SNS, un reto que nos incumbe a todos, por Alejandro Vázquez

Por Alejandro Vázquez Ramos, consejero de Sanidad de Castilla y León

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En los últimos años estamos viviendo dificultades crecientes en la cobertura de determinados puestos asistenciales, más acusado en las Comunidades con una población envejecida y dispersa como es el caso de Castilla y León, junto a los efectos derivados de la pandemia Covid-19; por ello es necesario seguir avanzando, corregir desajustes, modernizar las estructuras y las formas de organización y de gestión y definir estrategias que permitan garantizar la sostenibilidad y la mejora de cada uno de los sistemas regionales de salud, que en su conjunto conforman el Sistema Nacional de Salud.

Para garantizar la sostenibilidad son necesarios más recursos para la sanidad y ello va a exigir un esfuerzo por parte de todos, de la administración central, de las autonómicas y también de los ciudadanos, pero también es imprescindible el uso adecuado de estos recursos. Así el uso racional de los medicamentos, la optimización de las compras de material y equipos sanitarios, la mejora de la capacidad de resolución de la atención primaria, la eficiente calidad de las tecnologías sanitarias son actuaciones necesarias en este terreno.
Castilla y León está provista de un gran número de recursos sanitarios en todo el territorio, lo que conlleva una gran complejidad en la organización de los servicios sanitarios en las áreas de salud.

Actualmente y como en el resto del territorio nacional existe un déficit en las categorías profesionales tanto de especialistas en Medicina como de Enfermería, al que se une otro factor que es la elevada edad de los profesionales. Todas estas circunstancias hacen que haya que plantearse adaptar y modernizar la organización de la atención primaria de (AP) Castilla y León, para:

  • Proporcionar la mayor calidad asistencial.
  • Adecuarse a las necesidades sanitarias que tiene la población en la actualidad.
  • Organizar, de forma eficiente, la dotación de profesionales.
  • Fomentar el mantenimiento de la competencia profesional.
  • Garantizar la accesibilidad y la equidad en la prestación sanitaria para la ciudadanía.
  • Hay que construir una Atención Primaria orientada a la población, protagonista de su autocuidado y que participe de la puesta en marcha del nuevo modelo de atención que tiene un enfoque positivo de la salud.
  • Castilla y León apuesta por un Compromiso Social que se implique en las áreas de actuación para solventar las mayores dificultades a las que se enfrenta la Atención Primaria en esta comunidad, como son:
  • Organización de la atención en el medio rural.
  • Gestión de la demanda: desarrollo de las competencias de enfermería
  • Canalización de la demanda: desarrollo de las competencias del personal administrativo.
  • Reorganización de recursos humanos en Atención Primaria que tenga en cuenta las carencias actuales (déficit de profesionales) y las necesidades futuras, que permita la sostenibilidad de la plantilla y que contemple el flujo de entradas y salidas de profesionales en el mismo.
  • Organización de la atención continuada.
  • Organización de la atención pediátrica.

“Es necesario seguir avanzando, corregir desajustes, modernizar las estructuras y las formas de organización y de gestión y definir estrategias que permitan garantizar la sostenibilidad y la mejora de los sistemas regionales de salud”

Por otra parte, la evaluación de tecnologías sanitarias tiene una función importante en la racionalización de la cartera común de servicios del SNS. Castilla y León participa en el grupo de trabajo de la Red de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS) en el que se abordan los procesos de detección y priorización de necesidades que luego forman parte del plan de trabajo de las agencias de evaluación. Los informes de la agencias son de enorme utilidad a la hora de tomar decisiones sobre la incorporación o exclusión de prestaciones, técnicas o tecnologías en la cartera de servicios.

Así mismo, el sistema de centros y servicios de referencia, tanto los del SNS como los regionales en el ámbito de las comunidades autónomas, contribuye a proporcionar acceso a todos los ciudadanos a una medicina de gran calidad en las mejores condiciones de seguridad y eficiencia.

En los últimos años, el arsenal terapéutico disponible se ha incrementado notablemente, con medicamentos innovadores, terapias avanzadas, terapias dirigidas y otras. Para gestionar el acceso a estos fármacos de alto impacto sanitario y económico, Castilla y León se ha dotado de una Comisión Asesora en Farmacoterapia (CAFCYL), integrada por profesionales expertos en diferentes áreas cuyo fin es promover la equidad en el acceso a la prestación farmacéutica. Además, siendo conscientes de la importancia del acceso temprano a fármacos con valor terapéutico elevado, esta comisión establece criterios de acceso precoz con el fin de permitir el mejor tratamiento a los usuarios de la sanidad pública de esta Comunidad.

La terapéutica supone una importante parte del presupuesto sanitario y por ello hemos de dotarnos de herramientas que garanticen la eficiencia y los mejores resultados en salud. En Castilla y León este equilibrio se alcanza protocolizando el acceso a nuevos fármacos, potenciando el uso de genéricos y biosimilares y aplicando criterios de eficiencia en la toma de decisiones.

Como colofón, quiero volver a destacar el papel crucial que tiene la atención primaria de salud para asegurar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y la necesidad de reorientar la atención mirando hacia y con la comunidad.