Formación Continuada: una necesidad real para la Medicina y la Oncología

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Por Vicente Guillem, Presidente de la Fundación ECO y Jefe del Departamento de Oncología del Instituto Valenciano de Oncología

El pasado mes de julio el Congreso de los Diputados publicó el Dictamen de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica de España, que en su artículo 47.2 determinaba que todas aquellas actividades de investigación y formación que, de forma directa o indirectamente, estén financiadas por la industria, quedarían prohibidas. Sin embargo, nos encontramos en un contexto donde el 25 por ciento de la investigación clínica que se ha desarrollado en nuestro país en los últimos diez años es académica (no comercial), y donde la inversión que realiza el SNS en la Formación Médica Continuada no cubre las necesidades mínimas formativas de los profesionales sanitarios.

Desde diversas organizaciones médicas como la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (FACME) o la Fundación ECO, de la que soy presidente, reivindicamos los valores de transparencia, independencia y rigor científico que rigen nuestros códigos éticos y, por tanto, la forma en la que nos relacionamos con la industria. De hecho, estas colaboraciones nos han permitido lograr grandes avances en investigación y desarrollo tecnológico, que han desembocado en una transformación paradigmática de la Oncología en los últimos años.

No debemos olvidar que el cáncer es una enfermedad con una fuerte incidencia sobre la población y de la que aún queda mucho por descubrir. El dinamismo de esta área supuso que, en 2009, la Fundación ECO asumiese la misión de garantizar la excelencia en la asistencia oncológica a los enfermos de cáncer aunando los esfuerzos de expertos en este ámbito. Desde entonces, venimos desarrollando una extensiva actividad de formación, docencia, investigación y asistencia en el ámbito de la Oncología, para abordar los últimos avances que se han producido en la especialidad. Actividades que no podrían ver la luz si no es gracias a la contribución de la industria farmacéutica.

En los últimos años, los conocimientos que se han aportado sobre la fisiopatología del cáncer nos han permitido individualizar cada tratamiento que recibe un paciente gracias a los biomarcadores de respuesta y de evolución de la enfermedad. También hemos conseguido desarrollar nuevos medicamentos, como las terapias avanzadas o la medicina personalizada, con mecanismos de acción que impactan a una diana terapéutica concreta.

En cuanto a la tecnología sanitaria, esta ha hecho posible que hoy en día se dispongan de métodos diagnósticos eficaces y nuevas fórmulas de administración que evitan riesgos considerables en los pacientes. Por esta razón, gracias a la Formación Médica Continuada, hemos conseguido cambiar el curso de las enfermedades, previniéndolas o diagnosticándolas de manera precoz.

Si prescindiéramos de estas colaboraciones tan necesarias, podríamos poner en grave compromiso la formación que reciben nuestros profesionales sanitarios, algo que se traduciría en un empeoramiento de la calidad asistencial que se brinda a los pacientes, así como una involución para la Oncología Médica de nuestro país.

Para que podamos hacernos una idea de la magnitud de lo que la investigación independiente (académica) supone en nuestro país “más de 55.000 pacientes se han incluido en ensayos clínicos, y más de 125.000 en otros proyectos de investigación básica y traslacional, estudios epidemiológicos, farmacoeconómicos, observacionales, y registros de tumores y pacientes”. Así lo ha indicado SEOM en diversos comunicados.

En este punto, resulta fundamental seguir luchando para que la inversión en investigación y educación de los profesionales sanitarios aumente, ya que la insuficiencia de recursos públicos hace que siga siendo una asignatura pendiente para los profesionales que nos dedicamos a la Medicina y, más concretamente, al ámbito de la Oncología. Salvador Illa, ex ministro de Sanidad, respondió a la carta del presidente de SEOM, el Dr. Álvaro Rodríguez-Lescure, comprometiéndose a realizar un proceso de escucha activa y del impulso de la participación de los distintos agentes en la configuración de las condiciones de la financiación privada en la formación continuada, la investigación y la educación sanitaria.

Desde la Fundación ECO, continuaremos colaborando y trabajando en la divulgación científica de todas aquellas novedades que puedan surgir en nuestra especialidad, así como en la terea de identificación de aquellas lagunas que puedan existir en determinadas áreas, con el objetivo de contribuir a mejorar la experiencia de los pacientes.