Ciencia y tecnología para navegar por un incierto 2023, por Manuel Zafra Rubio

Por Manuel Zafra Rubio, presidente de Merck España

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2023 se plantea como otro año desafiante y las empresas, como agentes sociales, tenemos que estar preparados para afrontar cualquier eventualidad. Vivimos un momento de agitación socioeconómica, en el que predomina la incertidumbre en muchos aspectos: la guerra en Ucrania que ya ha cumplido un año y no parece tener un final cercano, la elevada inflación que parece ya desacelerada, los elevados costes de producción debido a los altos precios de la energía y de las materias primas, la escalada de los tipos de interés y, por supuesto, las consecuencias de un año de elecciones nacionales y autonómicas. En definitiva, un año desafiante… pero ¿cuál no lo es?

En estas situaciones es cuando viene a mi memoria uno de los grandes científicos de la historia, Albert Einstein, que decía que “en medio de la dificultad reside la oportunidad”. Estoy completamente de acuerdo con esta afirmación.

Teniendo un objetivo claro y sabiendo cuál es el camino, podremos llegar hasta donde nos propongamos. Así lo ha hecho Merck desde hace más de 350 años (355, concretamente), pensando no solo en los objetivos a corto plazo, sino en que el impacto positivo que generemos en la sociedad perdure durante generaciones. Ese será nuestro mejor legado. Esta visión a largo plazo nos motiva para continuar innovando y evolucionando con el fin de conseguir nuestro propósito: contribuir a un progreso humano sostenible a través de la ciencia y la tecnología.

Qué duda cabe que la apuesta por la I+D+i necesita el respaldo del entorno público y privado, colaborando para generar un marco sólido de propiedad intelectual, un entorno regulatorio que dé garantías a largo plazo para atraer las inversiones a nuestro país, y como no, dando seguridad a los investigadores a través de un empleo estable y bien remunerado, fomentando así la retención en el país del talento de nuestros investigadores más jóvenes.

Este será el año en que se definirán el Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica en España y la Estrategia Farmacéutica Europea. Confío en que aprovechemos esta excelente oportunidad para defender el valor de la innovación, seguir incrementando la competitividad del sector y potenciar así el crecimiento económico de España y de Europa.

En los últimos años, Merck ha invertido parte de los 2.400 millones de euros dedicados a I+D del Grupo en la realización de 47 ensayos clínicos en España, convirtiéndonos en uno de los países europeos más activos en este sentido.

Además, hemos destinado 120 millones de euros en incrementar la eficiencia de nuestras tres plantas de producción en España – la biotecnológica, ubicada en Tres Cantos (Madrid) y las de producción farmacéutica y química de Mollet del Vallès (Barcelona).

“En los últimos años, Merck ha invertido parte de los 2.400 millones de euros dedicados a I+D del Grupo en la realización de 47 ensayos clínicos en España”

Me siento muy orgulloso de trabajar en una compañía que considera a España un enclave estratégico en el que invertir y confía en nuestros investigadores para avanzar frente a retos como el tratamiento del cáncer de vejiga o de cabeza y cuello, dos de las líneas en las que nuestro país es especialmente activo dentro del Grupo Merck.

Decía el 90 por ciento de los jóvenes españoles que participaron en la “Encuesta Merck: Sostenible o nada. El futuro que ambicionan los millennials y zeta europeos” que los sanitarios y los científicos/investigadores son las figuras más parecidas a héroes/heroínas para ellos, por delante de los deportistas de élite y los empresarios de éxito. Comparto este reconocimiento y me alegra especialmente que tengamos tanto talento científico en España y que los jóvenes lo aprecien con tanta claridad. Ellos, jóvenes y científicos, serán quienes construyan el futuro.

Sin duda, invertir en I+D nos ayuda a evolucionar como sociedad y nos acerca a convertir en realidad nuestra aspiración de cambiar el pronóstico de algunas enfermedades con alto impacto, bien por su elevada prevalencia o por sus devastadoras consecuencias en la vida de los pacientes y sus cuidadores.

La investigación salva vidas. Sin embargo, tan relevante como el resultado del trabajo desarrollado en los laboratorios es el que compañías y decisores debemos hacer juntos después. Una vez que una nueva molécula o indicación se aprueba, continúa siendo imprescindible asegurar que llega a los pacientes de España en el menor plazo posible y de manera igualitaria, sin excepciones. En 2023 tenemos que afrontar el desafío de eliminar las barreras de acceso a los nuevos medicamentos, acortar los tiempos de espera y garantizar que no se producen inequidades de acceso entre las CC.AA.

Continuemos trabajando juntos para dar respuesta a las necesidades sociosanitarias, invirtiendo en innovación, defendiendo el valor de esa inversión y convirtiéndola en un beneficio claro para los pacientes de España lo antes posible. Solo así generaremos un impacto verdaderamente positivo y que perdure y estaremos más cerca de conseguir un futuro esperanzador para las generaciones que están por venir.