J.V. Madrid | viernes, 23 de septiembre de 2016 h |

El implante Emblem S-ICD es una versión mejorada de la primera generación de desfibriladores subcutáneos con seguimiento remoto. Esta última generación aporta nuevas ventajas: la duración de la batería es mayor, lo que permite cambiarla cada siete años, reduciendo así la exposición del paciente a intervenciones quirúrgicas; y es más pequeño, por lo que mejora la comodidad y el resultado estético.

Tal y como explicó Ana Sánchez, cardióloga del Hospital Infanta Leonor de Vallecas, mientras que los desfibriladores tradicionales suelen estar compuestos por un generador y el electrodo que va a través de la vena, ya que son endovenosos dentro del ventrículo derecho, estos nuevos generadores subcutáneos tienen también un generador, pero el electrodo se coloca a nivel subcutáneo por el borde external izquierdo y, aunque la indicación es la misma, tratar episodios de arritmias ventriculares con una descarga en personas que tiene riesgo de muerte súbita tiene otras ventajas.

Aspectos positivos

Entre los aspectos positivos de esta nueva generación, Sánchez señala que al ir el electrodo a nivel subcutáneo, cualquier tipo de infección del mismo se limita a este nivel y no tiene las implicaciones que supone una infección dentro del sistema venoso, que pasa a todo el torrente sanguíneo y puede significar complicaciones infecciosas serias. Asimismo, se trata de electrodos más resistentes por lo que, con el paso del tiempo, seguramente el paciente tenga “muchos menos problemas”.

La cardióloga comenta que en Madrid se han puesto varios implantes de este tipo en los hospitales Puerta de Hierro y Gregorio Marañón, y el 31 d agosto realizaron también uno en el Hospital Infanta Elena a un paciente joven, de 25 años, con riesgo de muerte súbita, se realizó con sedación y anestesia local, en aproximadamente en hora y media. Se fue a casa al día siguiente y hasta el momento no ha presentado problemas.