Para diseñar estrategias que permitan tratar y curar el VIH, es de gran relevancia conocer cuáles son los factores naturales del ser humano que permiten controlarlo. En esta línea, un estudio internacional que cuenta con participación a nivel estatal del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa (impulsado conjuntamente por la Fundación La Caixa y el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña) y el Hospital Clínic de Barcelona-IDIBAPS, identifica una nueva variante genética que contribuiría al control de esta enfermedad.

Este hallazgo ha sido publicado en la revista Nature y surge del estudio genómico de 3.879 personas que viven con VIH y tienen ancestros africanos. Concretamente, el descubrimiento se encuentra próximo al gen CHD1L situado en el cromosoma 1; este afectaría principalmente a los macrófagos, que son unas células cuyo papel es clave en el sistema inmunitario y el mantenimiento de la persistencia del VIH.

En los estudios realizados hasta el momento, mayoritariamente con personas caucásicas, esta modificación genética no se había detectado. Por ello, entender el rol de este gen en la infección por VIH podría permitir darle un potencial uso como diana terapéutica. Cabe destacar que el progreso de la infección por VIH es diferente para cada persona y peude depender de factores muy variados relaciconados con el virus, el entorno o las características del huésped, entre las que se encuentra la genética.

En palabras de Javier Martínez-Picado, investigador ICREA en IrsiCaixa y uno de los autores del artículo, “hay personas que, a pesar de vivir con una infección activa por el VIH, la cantidad de virus que tienen en la sangre está por debajo del umbral estándar detectado en el resto de las personas que sufren la infección“.

Papel de la genética del huésped

Así, con el objetivo de entender el papel de la genética del huésped en este fenómeno, anteriormente el equipo ya había estudiado el genoma de 6.000 personas que vivían en Europa y Norteamérica. Fruto de estas investigaciones detectaron una variante en el cromosoma 6 vinculada al control del VIH. Josep Maria Miró, consultor sénior del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Clínic Barcelona, del IDIBAPS, del CIBERINFEC y catedrático de Medicina en la Universitat de Barcelona, indica que en este caso se quisieron focalizar “en personas de ascendencia africana para conocer también la genética de esta población, altamente afectada por la pandemia del VIH“.

En el marco del Consorcio Internacional por la Genómica del VIH, el equipo investigador ha analizado el genoma de 3.879 personas de ascendencia africana con infección por el VIH, y la cantidad de virus que tienen en la sangre en ausencia de tratamiento antirretroviral. Mediante este análisis se ha podido identificar qué variantes genéticas están presentes en las personas que tienen menos virus en la sangre y controlan mejor la replicación del VIH.

Aquí, Martínez-Picado ha señalado que se ha confirmado “la presencia de la variante genética del cromosoma 6 que se había encontrado anteriormente en población de ascendencia europea, pero también hemos detectado una de nueva en el cromosoma 1“. Este cambio, apuntan los investigadores, podría afectar a la expresión del gen CHD1L por su proximidad. Siguiendo este hilo, para entender el rol del gen en la infección por VIH, los investigadores han llevado a cabo varios experimentos en el laboratorio con células modificadas genéticamente para que expresaran o no el CHD1L. Con ello han demostrado que, en las células que no expresan el gen, el VIH se replica con más dificultad, siendo los macrofagos los que se ven más afectados, implicados en la activación de la respuesta inmunitaria y el mantenimiento del reservorio viral.

En palabras de Miró “a pesar de que todavía tenemos que determinar el mecanismo preciso por el cual este cambio genético consigue limitar la replicación del VIH, los resultados apuntan a que este gen interviene en etapas iniciales del ciclo del virus, y que su efecto se concentra específicamente en ciertas células del cuerpo”.

Los investigadores han identificado una variante genética en el cromosoma 1 que podría afectar a la expresión del gen CHD1L por su proximidad; en las células que no expresan el gen, el VIH se replica con más dificultad

Inequidades en el abordaje del VIH

El grupo de investigadores subraya que, a pesar de la alta incidencia de infección por VIH en la población africana, esta se encuentra infrarrepresentada en los estudios de genómica humana. En este sentido, Martínez-Picado expresa que “los resultados ponen de manifiesto la importancia de realizar estudios genómicos en poblaciones de diferentes ascendencias para abordar mejor las necesidades médicas específicas de cada persona y evitar desigualdades sanitarias globales”.

Y es que, llevar a cabo estudios genéticos de gran envergadura y que analizan los genomas de grandes poblaciones humanas como el recientemente publicado, permitirían expandir el conocimiento sobre el impacto de la genética del huésped en la respuesta a las infecciones. Por ello, Miró concluye que “caracterizar al por menor todas las variables genéticas que permiten un mejor control de la infección por el VIH permite disponer de nuevas dianas terapéuticas y tener diferentes flancos desde donde atacar el virus“.


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