Un nuevo fármaco muestra en fase preclínica más eficacia para tratar la metástasis cerebral causada por melanoma

El medicamento funciona mejor que los tratamientos disponibles actualmente con los inhibidores de BRAF y BRAF/MEK, incluso en muestras de pacientes cuya enfermedad ha progresado tras el tratamiento estándar

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Una investigación publicada en Cancer Research, revista de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR), dirigida por el Dr. Joan Seoane, codirector del Programa de Investigación Preclínica y Traslacional del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), con el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer, ha demostrado la eficacia del C1a, un potente inhibidor de BRAF que puede atravesar la barrera hematoencefálica y penetrar en el cerebro, consiguiendo mejores resultados en modelos preclínicos que los fármacos utilizados actualmente, por lo que podría constituir una vía de tratamiento eficaz para los pacientes con melanoma metastásico cerebral con mutación BRAF V600E/K.  

Según estadísticas recientes, el melanoma maligno es la principal causa de muerte por cáncer de piel, con más de 57. 000 casos mortales estimados en 2020 en todo el mundo.

Un tumor cuya incidencia va en aumento

Puesto que la incidencia del melanoma va en aumento, la necesidad de desarrollar tratamientos más eficaces y específicos para mejorar los resultados de estos pacientes es de suma importancia. Según el Vall d’Hebron, los pacientes con este tipo de tumor pueden presentar metástasis cerebral, una enfermedad “devastadora”, especialmente difícil de tratar. En concreto, la metástasis cerebral se detecta entre un 7 por ciento y un 20 por ciento de estos pacientes en el momento del diagnóstico y en hasta alrededor del 70 por ciento en fases posteriores de la enfermedad. 

Aunque la supervivencia de los pacientes con melanoma con mutación BRAF V600E/K ha mejorado considerablemente en los últimos años gracias a los tratamientos disponibles con los inhibidores de los puntos de control inmunitario (ICI) y las combinaciones de inhibidores de BRAF y MEK (BRAFi/MEKi), como dabrafenib y encorafenib, y binimetinib y trametinib, respectivamente, no todos los pacientes responden y, muchos acaban desarrollando resistencia a estos tratamientos. Además, es importante destacar que las lesiones metastásicas cerebrales responden mucho peor al tratamiento en comparación con las lesiones extracraneales. Esto se debe en parte a que los fármacos no llegan al cerebro al no atravesar la barrera hematoencefálica.

En palabras de el profesor investigador de ICREA y codirector del Programa de Investigación Preclínica y Traslacional del VHIO, Joan Seoane, los estudios desarrollados han mostrado una actividad “sorprendente en modelos metastásicos cerebrales”. Según el experto, el C1a logró una exposición más eficaz en el compartimento cerebral y unos resultados superiores en comparación con otros inhibidores de BRAF. Los resultados del ensayo respaldan la validación clínica del nuevo agente en el marco de las terapias existentes, de hecho, ya se están reclutando pacientes para un ensayo clínico que analizará el compuesto.

“Un resultado positivo del ensayo podría dar una alternativa terapéutica a los pacientes con metástasis cerebral del melanoma”

Joan Seoane, profesor investigador de ICREA y codirector del Programa de Investigación Preclínica y Traslacional del VHIO

Búsqueda de los mecanismos de resistencia a los medicamentos contra el cáncer 

Los tumores con el tiempo acaban adquiriendo resistencia a los tratamientos dirigidos. En respuesta a este fenómeno previsible, los investigadores también estudiaron los mecanismos de resistencia para ayudar a evitar que el tumor escape a la acción del C1a, y trataron de identificar una posible estrategia de tratamiento combinado para prolongar aún más las respuestas antitumorales. 

El análisis de tumores que manifestaban una recidiva tras ser tratados con C1a demostró que la reactivación de la MAPK es el principal mecanismo de resistencia tanto en el entorno periférico como en el metastásico cerebral y que la duplicación del dominio de la cinasa BRAF es el factor dominante de la resistencia. 

“Estos aportes ayudarán a identificar biomarcadores de respuesta a tratamiento y, en última instancia, a orientar la estratificación de pacientes en los ensayos clínicos”, afirma Ester Bonfill Teixidor, primera coautora de este estudio y miembro del Grupo de Expresión Génica y Cáncer del VHIO, liderado por Joan Seoane.

La combinación de C1a con inmunoterapia podría ser un tratamiento eficaz cuando hay resistencia al tratamiento

¿Una nueva esperanza?

Con el fin de identificar los mecanismos implicados en la resistencia a C1a, se realizó un análisis transcriptómico de los tumores resistentes y se observó la aparición de un fenotipo inflamatorio que indica una clara implicación del sistema inmunitario. Teniendo en cuenta que los inhibidores de los puntos de control inmunitario (ICI) ya se utilizan clínicamente para tratar el melanoma, los investigadores exploraron un enfoque combinado con C1a y el anticuerpo anti-PD1. 

Los resultados mostraron que el C1a también promueve potentes respuestas antitumorales cuando se combina con el anti-PD1 y reduce drásticamente la aparición de recidivas y resistencia al tratamiento con C1a. Por tanto, la combinación terapéutica del C1a con el bloqueo de los puntos de control inmunitario podría dar una nueva esperanza a esta población de pacientes. 

Esta investigación se ha llevado a cabo en colaboración con otros investigadores del Campus Vall d’Hebron, Roche (Suiza), el Instituto de Investigación Biomédica de Bellinzona (Suiza) y el Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) de Barcelona.

Este proyecto ha sido financiado principalmente por Loterías y Apuestas del Estado a través de la Asociación Española Contra el Cáncer gracias a su apoyo a la investigación que realiza Joan Seoane en el Laboratorio de Expresión Génica y Cáncer del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO).


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