Un joven científico español recibe reconocimiento europeo por sus investigaciones en marcadores cardíacos

Gaceta Médica entrevista a Jorge Díaz-Garzón, ganador de un premio de la EFLM por su revisión sistemática y metanálisis de la variación biológica de las tropominas cardiacas

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Gaceta Médica entrevista a Jorge Díaz-Garzón, farmacéutico del Servicio de Análisis Clínicos del Hospital Universitario La Paz de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML).

Díaz-Garzón ha sido reconocido por la European Federation of Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EFLM) por su trabajo en el campo de investigación en los marcadores cardíacos.

Este premio se concede al trabajo científico más notable desarrollado por jóvenes científicos en Europa en el área de las enfermedades cardiovasculares.

Puedes leer la entrevista al completo aquí:

Pregunta. ¿Por qué decidió hacer su estudio sobre la variación biológica de las troponinas cardíacas? ¿Cómo surgió la idea? ¿Quiénes han participado? 

Respuesta: En el grupo europeo estamos realizando una actualización de los estimados de variación biológica para más de 300 magnitudes. En el caso de los marcadores cardiacos, me ofrecí voluntario para realizar la revisión debido a la experiencia que había adquirido durante una rotación externa en Minnesota con el Prof. Fred Apple (experto internacional en marcadores cardiacos). En este trabajo han participado los miembros del grupo europeo y algunos compañeros de la comisión de calidad de la sociedad española de medicina de laboratorio (SEQCML).

Pilar Fernández Calle ha sido fundamental, además de co-directora de mi tesis doctoral, jefa de sección y amiga, fue mi contacto con el mundo de la variación biológica. Pilar ha colaborado en la revisión y lectura crítica de muchas publicaciones de troponina y la redacción de este artículo que publicamos en la revista Clinical Chemistry. Para ello, invertimos muchas horas hasta pulir cada detalle del manuscrito.

P. ¿Cuál es el principal objetivo de la tesis? ¿Cuáles son las patologías en las que se ha analizado la variabilidad de las troponinas? ¿Por qué se han escogido estas?

R. Los estudios de variación biológica suelen estar realizados en población sana, sin embargo era necesario realizar una revisión y metanálisis para conocer el comportamiento de estos biomarcadores en los pacientes con insuficiencia renal crónica, insuficiencia cardiaca y otras patologías que pudieran condicionar variaciones distintas a las de la población sana. Es importante porque las patologías cardiacas, a menudo, suelen sospecharse en pacientes con otras comorbilidades.

“Los nuevos métodos para el análisis de troponina I (alta sensibilidad) son muy sensibles y capaces de detectar cambios a bajas concentraciones”

Esta circunstancia los hace muy adecuados para el estudio de la variación biológica. En el caso de los métodos contemporáneos, eran incapaces de detectar troponina I en la mayoría de los individuos sanos.

P. ¿Cuáles fueron las conclusiones obtenidas?

R. Aunque las concentraciones de troponina I fueran superiores en individuos con patologías, observamos que las variaciones de troponina I era muy similares a la observada en individuos sanos. Este hallazgo, fue además, independiente de la concentración de este biomarcador, tanto a corto como a largo plazo.

P. ¿Por qué decidió enfocarse a las ciencias de la salud?

R. Tengo 31 años. Mis estudios universitarios comenzaron con la licenciatura de Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid. El enfoque hacía las ciencias de la salud y el objetivo de ayudar a los pacientes me lo inculcó desde la infancia mi padrino, Jorge González Morales, médico de urgencias en de Hospital de León y uno de los principales culpables de que haya llegado hasta aquí.

De niño siempre quise ser cómo él, seguramente uno de los mejores profesionales que he conocido a nivel asistencial. Al terminar la licenciatura de Farmacia, decidí presentarme al FIR para realizar una especialidad hospitalaria, ya que mi cabeza estaba ligada desde la infancia a la asistencia de los pacientes. Además, durante la licenciatura me di cuenta de que la investigación en el campo del diagnóstico in vitro podría ser apasionante. Durante los 4 años de residencia en la especialidad de Análisis Clínicos, me uní a comisiones y grupos de trabajo de sociedades científicas nacionales e internacionales y decidí dar el paso de iniciar el doctorado en la facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.

P. ¿Qué supone haber recibido este premio y poder servir como ejemplo a otros jóvenes investigadores? ¿Se esperaba que su trabajo fuera galardonado?

R. Este premio es un reconocimiento al esfuerzo de varios años trabajando en el campo de la variación biológica, tanto para mí como para el resto de miembros del grupo europeo en el que colaboro (EFLM WG-BV). Además, te anima a seguir invirtiendo tiempo y esfuerzo y esto, para cualquier joven investigador es una motivación adicional.

Sabíamos que nuestros resultados podrían tener gran impacto en el mundo del diagnóstico de laboratorio pero recibir el premio ha sido una grata sorpresa.

P. Considerando que la situación en investigación en España está en constante demanda de mejoras ¿Cómo debería fomentarse la investigación y, especialmente, el talento joven?

R. Para mí es un orgullo que cada vez más científicos españoles destaquen a nivel internacional, sobre todo teniendo en cuenta los pocos recursos que se destinan en comparación con otros países europeos.

“La poca visibilidad de la investigación de nuestro país no es por falta de ganas o potencial”

En mi caso, me siento un afortunado porque puedo compatibilizar mi trabajo asistencial en el hospital, que es lo que me sustenta, con la investigación que realizo sobre todo durante mi tiempo libre, entre tardes y fines de semana. Otros investigadores no tienen esa suerte y se encuentran en una situación precaria cobrando apenas 1000€ al mes, después de haber invertido más de la mitad de sus vida en estudiar e investigar.

Creo que se necesita un gran cambio a nivel estructural. Desgraciadamente, para la mayoría de profesionales sanitarios no hay tiempo para realizar investigación más allá de la asistencia. Cuando viajas a otros países, la investigación está mucho más instaurada en el ámbito hospitalario y la mayoría de servicios cuentan con una unidad especializada en investigación en la que participan profesionales sanitarios activamente.

P. ¿Qué consejo daría a aquellos jóvenes investigadores que están empezando el doctorado?

R. Lo primero, les pediría paciencia, porque en la mayoría de los casos, a pesar de dejarse la vida en ello, no podrán cosechar los frutos hasta que sean investigadores senior (postdoctorales), pero todo llega. Siempre he creído que el valor más importante es la actitud y no solo la aptitud, así que les animo a que perseveren en lo que creen.

También les animo a que busquen becas y ayudas porque cada vez se están destinando más recursos para la investigación en jóvenes científicos, aunque a nivel nacional aún nos queda un poco para llegar al nivel de nuestros vecinos europeos.

P. ¿Considera que debería cambiarse algo dentro del sistema formativo MIR/FIR/BIR/QIR/PIR/EIR?

R. Mis tutores, durante la residencia, siempre insistían en que existen tres pilares básicos en los que poner el foco: Formación, Investigación y Asistencia. Aunque la formación especializada tiene algunas carencias en investigación, dónde pocas veces se pone el foco, creo que a nivel asistencial se fraguan grandes profesionales.

P. Y, ¿ahora? ¿Tiene algún nuevo proyecto en mente?

R. Actualmente, estamos trabajando en un equipo internacional con investigadores estadounidenses y noruegos. En este grupo trabajamos con una base de datos de pacientes con sospecha de infarto agudo de miocardio.

“El objetivo es investigar la utilidad de la variación biológica de la troponina I en el diagnóstico diferencial de esta patología aguda con otras crónicas que el paciente padece de base”

Además, tenemos varios proyectos vinculados a la variación biológica. Uno de ellos, lo desarrollamos en el servicio de análisis clínicos del Hospital Universitario de La Paz. El objetivo es estudiar la variación biológica en atletas y tenemos la suerte colaborar con Hospital Universitario de Helsinki (Finlandia). En este grupo vamos a estudiar la variación biológica del metabolismo férrico en atletas y mediremos hepcidina, el factor soluble de la transferrina y otros biomarcadores.

Desde el servicio también tenemos un proyecto en común con la agencia mundial antidopaje, en el estamos validando un método para estimar las variaciones del volumen plasmático en el pasaporte biológico, una herramienta utilizada actualmente para la detección del dopaje.


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