La igualdad de género en Organon es uno de los pilares de la compañía. Y Geralyn Ritter, vicepresidenta ejecutiva y responsable de Asuntos Corporativos y Responsabilidad Social, Medioambiental y Gobernanza Corporativa de Organon a nivel global, asegura en una entrevista con GACETA MÉDICA, sentirse muy orgullosa de pertenecer a una compañía que tiene como objetivo fundamental buscar soluciones a las necesidades no cubiertas de las mujeres.

P. Las mujeres ocupan el 70% de los puestos de dirección de Organon. ¿Qué políticas de igualdad tiene la compañía?

R. Tenemos una serie de políticas establecidas que nos intentan exigir un trato de igualdad para todo el mundo y para intentar asegurar la diversidad en la compañía, pero no es algo que estuviéramos planificando desde el principio. No planteamos que las mujeres tuvieran que estar presentes en tal número o porcentaje dentro del Consejo de Administración. Barajamos los conocimiento y habilidades que necesitábamos y buscamos las mejores combinaciones entre los candidatos que teníamos. Conseguimos representación femenina, porque hay muchas mujeres bien cualificadas y formadas. Nos consideramos muy afortunados por tener el Consejo que tenemos. Y el motivo por el que la representación femenina es tan importante es porque, durante mucho tiempo, las necesidades de salud integral que tenía la mujer han sido infravaloradas. Hasta hace poco las mujeres no se incluían en los ensayos clínicos para probar nuevos medicamentos. Esto debe cambiar, porque las mujeres tenemos cuerpos diferentes, una biología diferente y creo que necesitamos mujeres ejerciendo liderazgo para efectuar esta transformación.

P. Precisamente, diversos estudios señalan que las mujeres están infrarrepresentadas en los ensayos clínicos…

R. Sí, en general, las mujeres están infrarrepresentadas. Ha sido un error histórico; hasta los años 90, en Estados Unidos, a las mujeres se les ha excluido de la participación en ensayos clínicos. Debemos de generar más presión. Es verdad que últimamente en los ensayos están intentando reclutar a más mujeres, pero todavía no tenemos una representación de igualdad entre los dos sexos. Esto no es solo un tema de igualdad o representación equitativa. Las diferencias van más allá. Por ejemplo, la presentación clínica del infarto de miocardio presenta sintomatología diferente entre hombres y mujeres. El tratamiento es diferente, la respuesta y los acontecimientos adversos también son diferentes… Y no incluir suficientes mujeres en ensayos clínicos provoca que acaben teniendo mayor mortandad, mayor tasa de efectos adversos y no se alcanza un diagnóstico correcto.

“La representación femenina es importante en Organon porque las necesidades de salud integral de la mujer han sido infravaloradas”

P. ¿Qué metas futuras en materia de igualdad de género se plantea alcanzar la compañía?

R. Tenemos una ambición tremenda, un gran objetivo de igualdad entre hombres y mujeres. Nuestra mayor preocupación y donde más estamos trabajando ahora es en las necesidades no cubiertas con respecto a la salud de las mujeres, porque históricamente se le ha dado poca importancia a la patología que pudiera presentar una mujer. En Órganon, la mayoría del gasto y de la inversión los dedicamos específicamente a aquellas patologías de la mujer que por ahora no tienen tratamiento, que han tenido pocos desarrollos o innovaciones, como la endometriosis, la hemorragia postparto, el síndrome del ovario poliquístico y también los trastornos asociados a la menopausia. Además, ya disponemos de una cartera de productos que representan una oportunidad para muchas mujeres, por ejemplo, los inyectables o formulaciones de la reacción para la anticoncepción. Poder controlar tu propia fertilidad como mujer y tener hijos solamente cuando estés preparada es fundamental.

P. Recientemente se ha presentado la estrategia y el primer informe ESG (Environmental, Social and Governance) de Organon. ¿Qué conclusiones se pueden extraer?

R. Uno de los mensajes más importantes es nuestro compromiso con la transparencia de cada a la sociedad. Hemos sido muy ambiciosos en la elaboración de este informe, planteando una serie de objetivos específicos y mensurables. Nos vamos a centrar en aquellos productos que disponemos y a facilitar su acceso. Uno de los programas que están incluidos en el informe ESG tiene que ver con la salud de las mujeres: nos hemos comprometido a evitar más de mil millones de embarazos no deseados en el mundo para 2030. Vamos a proporcionar acceso a la anticoncepción de larga duración a un precio asequible para los países más pobres. Tenemos un enfoque global, pero también local: alentamos a los países que poner en marcha programas locales que busquen y resuelvan los problemas más acuciantes para las mujeres.

P. También se ha lanzado la plataforma Her Promise. ¿En qué consiste y qué acciones está llevando a cabo Organon en el marco de esta plataforma? ¿Cómo se va a gestionar a nivel local en cada país?

R. La plataforma Her Promise tiene la ambición de poder captar todas las iniciativas que están relacionadas con nuestros objetivos fundamentales: salud global de las mujeres, igualdad, representatividad y medio ambiente. Parece que no todo el mundo es consciente, pero la escasez de agua o la contaminación siempre tienen un impacto desproporcionadamente mayor sobre la vida de las mujeres. Her Promise no quiere decir que prometas algo, sino que cumples la promesa de poder desarrollar todo tu potencial. Queremos hacer muy patente este proyecto porque es la verdadera ambición de nuestra compañía.

“Her Promise no quiere decir que prometas algo, sino que cumples la promesa de poder desarrollar todo tu potencial”

P. Es inevitable preguntarle sobre su historia de superación… Tras un accidente en 2015, ¿qué lesiones sufrió? ¿Cómo es convivir con este tipo de traumas?

R. Gracias por preguntar por este tema. Me gusta compartir lo que sucedió con el accidente de ferrocarril de 2015. Es importante compartir estas historias porque, cuando me sucedió este traumatismo y sufrí las lesiones del accidente, me sentía muy sola. Escuchar las historias de otras personas que habían sufrido un traumatismo me ayudó mucho. Estuve muy grave; el accidente me causó lesiones por aplastamiento en tórax, abdomen, se me partió en dos la pelvis y tenía los órganos descolocados, el corazón donde no procede, el colon también, las costillas rotas… No esperaban que pudiera sobrevivir. Cuando avisaron a mi familia, les dijeron que esperasen el peor desenlace y vinieron al hospital con trajes oscuros pensando en un funeral. Sin embargo, conseguí salir adelante. Estuve muy mal durante dos años y medio, con baja laboral total, tenía muchos dolores y también sufrí estrés postraumático. Fue una situación muy grave, pero me ha ayudado a pensar en aquello realmente importante. Reflexioné mucho sobre volver a trabajar después de mi baja. Yo pensé: no me quiero jubilar, soy joven todavía. Y como yo creía en la misión que tenemos en Organon, en nuestros objetivos, en preocuparme por la salud integral de las mujeres, al final volví. Porque creo que es algo de mucho valor y que vamos a contribuir a la sociedad. No se hace suficiente por las mujeres, no se hace suficiente por el dolor que sufren las mujeres. Creo que es algo que tenemos que asumir con seriedad y es lo que hacemos en Organon.

P. ¿Qué dificultades experimentó personalmente en esa vuelta a la profesión?

R. La verdad es he tenido suerte. Al principio, cuando empecé a trabajar me preocupaba si realmente iba a poder recuperar mi puesto, desempeñarlo correctamente, pero el equipo directivo creía en mí y me ha apoyado y defendido muchísimo. Al principio experimentaba mucha fatiga, me cansaba muy fácilmente, experimentaba dolor… Empecé a trabajar a tiempo parcial y me entraba cansancio y fatiga. En el trabajo, en las reuniones, disimulaba y hacía como que me llamaba por teléfono para ir a mi despacho y echarme una siesta. Incluso en la carretera, paraba en el arcén a descansar. Con el paso del tiempo me fui haciendo más fuerte, fui superando los problemas de fatiga y, al final, desempeñé bien mi labor. Tengo que agradecérselo a la compañía porque han sido muy pacientes, me han apoyado mucho y me he podido incorporar gracias a ellos.