Los expertos han repasado la última evidencia científica en el abordaje de la esclerosis múltiple (EM) en el “MS SEN Congress Review”, organizado por la Sociedad Española de Neurología (SEN) y patrocinado por Sanofi con el fin de resumir lo más destacado de la LXXIII Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología (SEN) celebrada hace unos días.

El encuentro virtual, moderado por Xavier Montalbán, jefe de Servicio de Neuroinmunología del Vall d’Hebron Barcelona Hospital Campus, y Luisa María Villar, jefa de Servicio de Inmunología del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), revisó tanto los últimos datos en esclerosis múltiple leve-moderada y de alta actividad, así como los avances en biomarcadores neurodegeneración y datos sobre poblaciones especiales

Sara Eichau.

En este sentido, tratamientos como teriflunomida o alemtuzumab siguen acaparando un buen número de publicaciones, demostrando su eficacia en los trabajos más recientes, compartidos por los especialistas en este foro.

Sara Eichau, neuróloga y responsable de la unidad CSUR de Esclerosis Múltiple del Hospital Virgen de la Macarena (Sevilla), detalló algunas de las conclusiones principales en EM leve-moderada. Puso especialmente el foco en un trabajo que, concretamente, busca “evaluar la eficacia de teriflunomida y dimetilfumarato en pacientes con esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR)”, explicó. Y añadió que este “confirma lo que ya sabemos, pero que conviene recordar, y es que son eficaces”. La experta recordó que el empleo de estos dos fármacos “disminuye la tasa anual de brotes – – y estabiliza la progresión en la escala EDSS”.

Se trata de resultados obtenidos en un grupo de casi 350 pacientes tratados con ambos medicamentos. En cuanto a la persistencia, la tasa de abandonos fue del 28,4 por ciento para teriflunomida y del 48,4 por ciento para dimetilfumarato.

Fármacos eficaces en pacientes bien seleccionados

Otro de los estudios citados hace referencia a las lesiones medulares como posible factor predictor de ausencia de respuesta a tratamientos orales en pacientes naïve con esclerosis múltiple. El objetivo era valorar si la presencia de lesiones medulares al diagnóstico se relaciona con ineficacia de fármacos orales en primera línea en este grupo de pacientes. En este caso, se trata de un estudio prospectivo en 70 personas con EM tratadas con teriflunomida o dimetilfumarato como primera línea.

El estudio corrobora, según Sara Eichau, que “son fármacos eficaces en pacientes bien seleccionados”. En este trabajo, los pacientes con lesiones medulares al diagnóstico mostraron una peor respuesta a este tipo de terapias, especialmente si hay un mayor número de lesiones con gadolinio positiva.

Otros tres posters citados por la especialista consolidan las buenas perspectivas para terapias. Como muestra, un estudio presentado por el Grupo de Zaragoza de la SEN analiza NEDA 3 (No Evidence of Disease Activity) a dos años y muestra que la eficiencia de los tratamientos orales para esta patología en la práctica clínica real supera lo esperado en los ensayos clínicos.

Otro de los trabajos referidos, que recoge las conclusiones del Tericare, un estudio observacional tras dos años con teriflunomida, refleja que los niveles de fatiga y depresión se mantuvieron bajos y la productividad laboral aumentó, según destacó la experta.

En la misma línea, el Grupo de Investigación del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid) resumió en un poster que en su búsqueda de pacientes respondedores a teriflunomida han encontrado una mayor tasa en pacientes naïve.

Por otra parte, la neuróloga Eichau hizo referencia a los datos de una comunicación oral sobre biomarcadores. Según estos, los anticuerpos IgM frente a fosfatidilcolina (IGMPC) en suero mostraban una reducción significativa tras el tratamiento con interferón en el 75 por ciento de los respondedores a este fármaco. “Lo que sugiere que podemos hallarnos ante un potencial biomarcador para respondedores a interferón y no a otros tratamientos”, concluyó.

Buenas perspectivas en vida real

Los datos en vida real de alemtuzumab en esclerosis múltiple de alta actividad siguen confirmando su perfil de muy alta eficacia. Durante 10 años se ha demostrado en los estudios CARE_MS I y II, CAMMMS03409 y TOPAZ.

Lucienne Costa.

Lucienne Costa-Frossard, especialista del servicio de neurología del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid) e investigadora del Grupo de Esclerosis Múltiple del Instituto Ramón y Cajal para la Investigación Sanitaria (Irycis), expuso los resultados del Estudio REALMS, cuyo objetivo era analizar la efectividad del fármaco en un estudio unicentro en condiciones reales en 123 pacientes con EM que iniciaron tratamiento con este medicamento entre marzo de 2015 y marzo de 2019, analizando características epidemiológicas específicas de EM y de eficacia.

Entre los resultados, destaca que el tiempo medio de la duración de la enfermedad fue de 13,8 años, mientras la escala de discapacidad EDDS fue de 4,6 y el número de recaídas previas al tratamiento alcanzó el 1,5.

Después del tratamiento con alemtuzumab, la media de la EDDS se situó en 4, mientras el número de recaídas bajó hasta el 0,1.

Como conclusión Costa-Frossard recordó que este tratamiento se ha demostrado como “muy eficaz”, ya que el 48,8 alcanza una CDI (Confirmed Disability Improvement) de seis meses y la media del número de recaídas disminuye. “Es un fármaco que debe ser utilizado en el paciente adecuado conociendo su perfil de seguridad”, apuntó.

Otro trabajo referido por la esta neuróloga e investigadora analiza la eficacia y seguridad de dicho tratamiento en la práctica clínica en el noroeste de España. El objetivo era describir la eficacia y seguridad del fármaco en una cincuentena de personas (49) con EM (EMRR y EMSP) en la práctica clínica.

“La EDSS mejoró o permaneció estable en el 87 o 90 por ciento de los pacientes”, subrayó; pues solo cinco requirieron un curso adicional del fármaco. Según las conclusiones explicadas por la experta, alemtuzumab confirma así “su muy alta eficacia en la práctica clínica, aunque los efectos adversos (EA) durante la infusión son frecuentes y leves, una correcta monitorización es fundamental para detectar los EA graves”.

Por su parte Miguel Ángel Llaneza, jefe del Servicio de Neurología del Complexo Hospitalario Universitario de Ferrol (La Coruña), citó las novedades en neurodegeneración. Según los estudios que resumió, la exploración cognitiva debe incluirse de forma sistemática en el manejo de estos pacientes, aunque presenten un bajo grado de discapacidad.

En este sentido, Llaneza puso en valor el papel de teriflunomida como opción de tratamiento en esclerosis múltiple con deterioro cognitivo. Los resultados de un estudio retrospectivo en pacientes con EM de edad avanzada revelaron que bajo el tratamiento con este medicamento se mantenía la estabilidad clínica en EDSS y la estabilidad en índice de cuerpo calloso, que se correlaciona con el deterioro cognitivo.

COVID-19 y esclerosis múltiple

Por su parte Celia Oreja Guevara, jefe de Sección de la Unidad de Referencia de Esclerosis Múltiple (CSUR) del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), expuso las evidencias analizadas en el encuentro de la SEN sobre poblaciones especiales.

Celia Oreja Guevara.

Uno de los estudios que resumió ha situado el impacto de la pandemia en estos pacientes. Según este trabajo prospectivo en cien pacientes no se han observado cambios significativos en fatiga ni en calidad de vida tras un año, aunque sí en el estado de ánimo. Además, la proporción de personas con EM infectadas por SARS-CoV-2 fue menor que en la población general, según apuntó la especialista.

En la misma línea, se ha medido la respuesta inmune humoral y celular frente a la vacuna anticovid. Según los datos de este trabajo, citó Oreja Guevara, “las vacunas tipo ARNm inducirían una inmunización efectiva en la mayoría de pacientes en tratamiento con terapias modificadoras de la enfermedad, aunque más baja con anti-CD20”. Y añadió: “El mayor número de anticuerpos se observó con tres fármacos: teriflunomida, alemtuzumab y cladribina”.

En cualquier caso, el estudio, cuyos resultados fueron presentados en un poster en el marco de la LXXIII Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología, indica que se requieren estudios más amplios para valorar la respuesta inmune y el impacto de los tratamientos sobre la eficacia de estas vacunas.