J. V. Madrid | lunes, 14 de noviembre de 2016 h |

Menos de dos de cada 10 pacientes asocian las alteraciones cardiovasculares (CV) con su enfermedad y solo el 3,2 por ciento asocian los infartos con la diabetes tipo 2 (DM2). Esta es una de las principales conclusiones de la ‘Encuesta creencias y actitudes sobre la Diabetes’, presentada por Lilly y Boehringer Ingelheim, cuyo objetivo era conocer la percepción real que tiene la población general y los pacientes.

Se estima que uno de cada 11 adultos la padece (cifra que va en aumento) y se estima que en 2040 será de uno, de cada 103. Además el 50 por ciento de las muertes en pacientes diabéticos se debe a enfermedades CV y la esperanza de vida se reduce de media hasta 12 años en personas con diabetes y riesgo CV.

“Las personas con DM2 presentan hasta cuatro veces más probabilidades de sufrir un infarto de miocardio o un ictus que los que no tienen diabetes, mientras que el 45 por ciento de los hospitalizados por infarto de miocardio presenta diabetes confirmada o diagnosticada anteriormente”, destaca Antonio Hormigo, médico de familia del Centro de Salud Puerta Blanca de Málaga.

El estudio ha detectado un bajo conocimiento de la diabetes entre la población general, que la asocia y define como un alto nivel de azúcar en sangre, al igual que el 3,2 por ciento de los pacientes cree que el azúcar alto es una patología asociada a la enfermedad.

El riesgo CV asociado a la DM2 es aún más desconocido y solo el tres por ciento lo asocia a la patología cuando están por debajo del 50 por ciento de las muertes de pacientes diabéticos, principalmente por cardiopatía y accidente vascular cerebral.

Aparte, los pacientes quieren saber cómo cuidarse y especialmente les preocupa cómo mantener su calidad de vida. En este sentido, dos de cada tres pacientes están interesados en conocer campañas informativas. La información sobre la enfermedad, su prevención y riesgos, y hábitos higiénico-dietéticos son los aspectos preferidos. También consideran útil la detección precoz y la sensibilización. No obstante, solo un 13,6 por ciento considera útil recibir información sobre los riesgos CV. Finalmente, en la práctica, el 87 por ciento dicen haber incorporado nuevos hábitos y ocho de cada 10 afirman haber introducido el ejercicio físico regular en su día a día.

“La prevención, la educación para la salud, el diagnóstico precoz y la prevención de complicaciones forman también parte del día a día de los profesionales de la atención primaria”, concluye Hormigo.