Sandra Pulido Madrid | miércoles, 28 de marzo de 2018 h |

Cada 2 de abril desde el 2008 se celebra El Día Mundial de Concienciación Sobre el Autismo. Una enfermedad que afecta a más de 450.000 personas en nuestro país, según los datos que proporciona la Confederación Autismo España.

Sin embargo, no existen datos poblacionales sobre este colectivo, protocolo de actuación específico ni atención especializada.

“Normalmente son las familias las que notan algo raro en el caso del diagnóstico temprano y suelen acudir a atención primaria. Es allí donde les derivan a los especialistas que pueden ser psiquiatras, psicólogos o neurólogos”, explica a GM Cristina Gutiérrez Ruiz, técnica de Investigación en Autismo España. “Lo recomendable es que sea un equipo multidisciplinar porque aunque hay una sintomatología conductual y que hay muchos aspectos que pueden influir, el especialista utiliza información de distintos ámbitos”, añade.

El trastorno del espectro autista tiene un origen neurobiológico, de carácter genético. Afecta a las competencias sociales y comunicativas de la persona, así como a su capacidad para responder adaptativamente a las exigencias de la vida cotidiana por lo que requiere apoyos individualizados y personalizados.

No obstante, “no hay un protocolo de actuación específico. Cuando son pequeños pueden ir a las unidades de atención temprana” pero es importante saber que hay diferencias entre las comunidades autónomas, asegura la técnica de Investigación.

El seguimiento se lleva a cabo a través “del equipo de orientación de la escuela. Pero muchas familias acuden al seguro médico privado para que le hagan un seguimiento”, asegura.

Asimismo Cristina denuncia la ausencia de una regulación especifica para el TEA. El tratamiento “depende de las recomendaciones del profesional que clínicamente haya hecho la valoración. Desde las asociaciones reclaman que haya una atención especializada porque muchas veces desde atención temprana reciben un tratamiento que es genérico para trastornos del desarrollo pero que no tiene que estar precisamente especializado en TEA”.

El trastorno del espectro autista acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, aunque se manifiesta de forma diferente en función de las etapas del desarrollo y de las experiencias adquiridas.

Se asocia también a grandes variaciones en el funcionamiento intelectual y en el desarrollo y manejo de sus competencias lingüísticas. Desde Autismo España lo consideran una “discapacidad invisible” en el sentido de que no lleva asociado ningún rasgo en la apariencia externa específico, y solo se manifiesta a nivel de comportamientos.