Pulmón, de los 100 años de soledad a el tumor de los avances

886

Por Mariano Provencio, presidente del Grupo Español de Cáncer de Pulmón

Sin duda, para el Grupo Español de Cáncer de Pulmón, GECP, uno de los grandes hallazgos en cáncer de pulmón que verá su consolidación en 2020 es el del beneficio de las combinaciones de inmunoterapia con quimioterapia antes de la cirugía, como el que presentamos este año con nuestro estudio NADIM. Con esta investigación hemos puesto sobre la mesa resultados de remisiones del tumor en hasta un 80% de los pacientes incluidos en el estudio. Las altas tasas de respuestas patológicas completas observadas no tienen precedentes en esta situación, nunca antes se habían visto y son muy prometedoras en el contexto de la terapia neoadyuvante en este grupo de pacientes, unidas a una tasa de supervivencia global previamente no alcanzada de más del 80% a 18 meses. En la actualidad, el GECP está desarrollando una segunda fase de su estudio NADIM, con dos ramas de tratamiento, en la que compararemos resultados del tratamiento estándar actual (quimio más cirugía) con el tratamiento experimental testado en la primera fase de NADIM (quimio-inmunoterapia antes de cirugía más inmunoterapia post cirugía).

Las combinaciones de inmuno-quimioterapia verán su consolidación en el 2020

Y es que, en el momento del diagnóstico, más de un tercio de los pacientes con cáncer de pulmón tienen enfermedad en estadio III. El tratamiento ‘multimodal’ es necesario en este grupo de pacientes. Hasta ahora la cirugía o la radioterapia se asocian con un resultado deficiente: la mayoría de los pacientes finalmente recaen y dos tercios de las recaídas son sistémicas. Además, la radioterapia no agrega ningún beneficio a la quimioterapia seguida de cirugía. Sólo en un 20- 30% de los casos el paciente sobrevive a los cinco años. Por todo ello, creemos que hay que seguir investigando en esta línea, porque todavía existe margen de mejora en supervivencia en estadios iniciales para el cáncer de pulmón.

Los resultados de NADIM se unen a otros hitos logrados también en los últimos años para arrancarle supervivencia a esta neoplasia, la más mortal y de mayor impacto de todos los tumores. Hitos enormes, como la llegada de la inmunoterapia o la segmentación de pacientes que pueden beneficiarse de un fármaco específico, gracias a la detección de dianas terapéuticas. Ya es habitual hablar de alteraciones BRAF o NTRK con fármacos muy efectivos. Lo mismo en otros tipos de cáncer de pulmón como el MET o ROS o KRAS. Son casos que hace muy poco, ni diagnosticábamos con esa precisión ni teníamos fármacos dirigidos. También hemos logrado identificar marcadores moleculares que pueden estar detrás de la resistencia a la inmunoterapia. Son pequeños pasos que nos permiten que poco a poco vayamos ganando terreno y logrando más tratamientos para nuestros pacientes.