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C.M.López Madrid | viernes, 15 de junio de 2018 h |

Aunque esta edición de ASCO 2018 ha sido la consolidación de la inmunoterapia, sobre todo, en cáncer de pulmón, las buenas noticias, o al menos, los primeros pasos también han llegado a los tumores genitourinarios.

El presidente de la Fundación ECO, Vicente Guillem, explica los resultados del estudio fase III Carmena.

Este análisis testaba un inhibidor de la tirosina quinasa, sinitinib, contra el otro brazo: sunitinib y nefrectomía en pacientes con cáncer de riñón metastásico. “Se ha visto que la supervivencia en los dos brazos era prácticamente igual”, matiza Guillem, lo que a su juicio implica que a partir de ahora a la gran mayoría de estos pacientes “no habrá que quitar el riñón”. Los pacientes que tuvieron su lesión renal primaria extraída no necesariamente vivieron más tiempo. Los dos enfoques fueron estadísticamente equivalentes en términos de supervivencia global, lo que demuestra que sunitinib no es inferior.

Hay que tener en cuenta que la nefrectomía citorreductora es el tratamiento estándar actual para esta población (tras esto administra sunitinib) y por tanto, hasta ahora no se había demostrado que la eliminación de la lesión primaria del riñón aumentara la duración o la calidad de vida.

Además, Guillem destaca que en pacientes los de riesgo intermedio y alto riesgo se ha visto que no hace falta añadir la nefrectomía.

Novedades

Más resultados en este tipo de tumor vinieron de la mano de Roche. Los pacientes con cáncer de células renales avanzado o metastásico que reciben como tratamiento inicial la inmunoterapia atezolizumab (Tecentriq) y el antiangiogénico bevacizumab (Avastin) indicaron que los síntomas de la enfermedad interferían menos en las actividades de su vida diaria en comparación con los que siguieron la terapia estándar con sunitinib. Así lo mostraron nuevos resultados del estudio fase III IMmotion151. Este ensayo clínico, con participación de 10 Hospitales españoles, ya alcanzó su objetivo primario de mejoría de la Supervivencia Libre de Progresión (SLP) evaluada por investigador principal, en pacientes con expresión de PD-L1 (ligando 1 de muerte celular programada). Además, esta estrategia consiguió reducir en un 26 por ciento el riesgo de empeoramiento por la enfermedad o muerte comparado con aquellos pacientes tratados con sunitinib.

Ahora ese beneficio evaluado por el profesional se ha visto respaldado por el que perciben los propios pacientes.


“En un futuro, a la gran mayoría de pacientes con CCRm no habrá que quitarles un riñón”