La meningitis es la inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede ser de origen vírico, que suele ser benigna y de consecuencias leves, o de origen bacteriano, que es la más peligrosa y que además puede derivar en sepsis cuando la infección se desplaza por el torrente sanguíneo a todo el cuerpo.

Dado que la meningitis y la sepsis bacterianas son muy graves y pueden progresar muy rápidamente, expertos en la materia han querido poner de manifiesto en la antesala del Día Mundial de la Meningitis, que se conmemora cada año el 24 de abril, las consecuencias para el organismo que puede suponer contraer esta infección y la necesidad de contar con información y herramientas para prevenir la enfermedad.

Lo han hecho en el encuentro virtual con medios de comunicación “En meningitis, cada letra cuenta”, promovido por Pfizer en el contexto del Día Mundial de la Meningitis, y en el que han participado Federico Martinón, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, y Cristina Regojo, presidenta de la Asociación Española contra la Meningitis (AEM), junto con portavoces de la compañía farmacéutica.

Durante la sesión, Federico Martinón ha concretado que cuando hablamos de meningitis bacteriana, cabe apuntar que hay al menos 3 tipos de bacterias fundamentales causantes de la enfermedad, la Haemophilus Influenzae B (HiB), el neumococo y el meningococo.

En 2020 se detectaron en España 283 casos de enfermedad meningocócica y los casos acumulados desde 1996 ascienden a 18.718. A nivel mundial se contabilizan 500.000 casos de meningitis bacteriana al año

A continuación, Cristina Regojo ha explicado que en 2020 se detectaron en España 283 casos de enfermedad meningocócica (sepsis / meningitis por meningococo) y que los casos acumulados desde 1996 ascienden a 18.718. A nivel mundial se contabilizan 500.000 casos de meningitis bacteriana al año.

“Sin embargo, estos datos son solo la punta de un enorme iceberg y respecto a las cifras reales que engloban todos los tipos de meningitis, no se dispone de datos oficiales, ya que solo la enfermedad meningocócica es de declaración obligatoria”, reconoce la Regojo que matiza que, teniendo esto en cuenta, se estima que en España hay aproximadamente unas 12.000 personas afectadas al año mientras que la Organización Mundial de Salud indica que la meningitis afecta a 2.500.000 personas anualmente.

Grupos de riesgo

En cuanto a quiénes pueden padecer esta enfermedad, Martinón ha señalado que cualquier persona puede contraer meningitis o sepsis, pero los grupos de mayor riesgo son los niños menores de 5 años y los jóvenes de entre 15 y 24 años. “De hecho, es la primera causa de infección grave en niños y adolescentes en Europa”, afirma. Asimismo, la meningitis de origen bacteriano, la más peligrosa, puede resultar mortal. “El fallecimiento se produce aproximadamente en el 10 por ciento de los afectados, pero hasta un 20 por ciento de las personas que sobreviven quedan con minusvalías u otras secuelas graves tales como pérdidas sensoriales, daños cerebrales o amputación de miembros”, indica el experto.

Cualquier persona puede contraer meningitis o sepsis, pero los grupos de mayor riesgo son los menores de 5 años y jóvenes de entre 15 y 24 años. De hecho, es la primera causa de muerte por infección en niños y adolescentes

El reconocimiento precoz de síntomas es fundamental, por tanto, para conseguir una curación total. “Desgraciadamente, los primeros indicios de la meningitis generalmente se confunden con los síntomas que acompañan a otras enfermedades infecciosas banales, tales como fiebre, irritabilidad en los bebés, dolor de cabeza en los niños mayores, decaimiento, vómitos y rechazo de la alimentación” incide Regojo.

No obstante, algunos síntomas pueden orientar hacia la enfermedad meningocócica antes de que aparezcan otras manifestaciones más específicas. Estos pueden ser dolor en las piernas (aparecen hasta en un 35 por ciento de los niños capaces de expresar este síntoma), pies y manos fríos o color pálido violáceo de la piel, disminución del nivel de conciencia y convulsiones.

“Además de lo anterior, la aparición de petequias -pequeñas manchas de color rojo o morado que normalmente aparecen primero en el torso y, en poco tiempo, se extienden por el resto del cuerpo- es uno de los signos que pueden ser indicativos de la enfermedad meningocócica”, expresa la presidenta de la Asociación Española contra la Meningitis.

La prevención, un compromiso de todos

Al igual que ha ocurrido con otras enfermedades infecciosas, la introducción de medidas preventivas debido a la pandemia ha supuesto un cambio significativo en la incidencia de la enfermedad meningocócica. Pero como afirma el Dr. Federico Martinón, “los expertos debemos seguir trabajando con el objetivo de la incorporación amplia de herramientas preventivas que protejan a los grupos más vulnerables”, asegura el pediatra.

La prevención es una tarea de todos; desde los profesionales clínicos, hasta las administraciones sanitarias, pasando por los pacientes y también por los medios de comunicación”, reconoce Cristina Regojo, que añade que desde la Asociación Española contra la Meningitis (AEM) trabajan para que la sociedad española sea más consciente de la existencia y persistencia de la enfermedad meningocócica y de sus consecuencias.

Una enfermedad del presente

“Existe la falsa creencia de que se trata de una enfermedad del pasado, pero lo cierto es que la meningitis está muy presente en la vida de quienes han sobrevivido a la enfermedad y cada día deben lidiar con sus secuelas y consecuencias. En el Día Mundial de la Meningitis aprovecho para recalcar el compromiso que tiene la AEM por derrotar a la meningitis a través de la concienciación sobre la importancia de la prevención y aumentando el conocimiento acerca de esta enfermedad”, apunta la portavoz de la asociación de pacientes.

En la misma línea, Cristina Méndez, directora médica de vacunas de Pfizer para el sur de Europa, ha destacado el trabajo diario que lleva a cabo la compañía biomédica en la prevención de enfermedades. “En el caso concreto de la enfermedad meningocócica, la gravedad y la imprevisibilidad de esta patología, es lo que ha impulsado el compromiso de Pfizer en la investigación de esta enfermedad. De este modo, además, en Pfizer cumplimos con nuestro propósito: “Innovaciones que cambian la vida de los pacientes”; aportando valor a todos los pacientes y a la sociedad en general”, ha concluido la portavoz de la compañía.