GM Madrid | lunes, 13 de marzo de 2017 h |

La detección precoz, los avances en el tratamiento o la importancia de los recursos psicosociales y la desestigmatización de las personas con esquizofrenia han permitido que en los últimos años los pacientes con este diagnóstico puedan disfrutar de una mayor recuperación funcional y una integración más completa en todas sus facetas de la vida según concluyeron los expertos participantes en el simposio ‘Nuevos Tiempos’, celebrado en Sevilla.

“El objetivo de este simposio es poner de manifiesto los nuevos tiempos que vivimos en el abordaje de la esquizofrenia, gracias a un replanteamiento global de la enfermedad”, señala el coordinador del encuentro y director de la unidad de esquizofrenia del Hospital Clínic de Barcelona, Miquel Bernardo.

El simposio, organizado por Janssen, ha sido una oportunidad para vivir “una redenominación de la patología, con nombres alternativos, para evitar el estigma que tradicionalmente se ha asociado a la esquizofrenia”, señaló Bernardo.

La jornada también contó con la participación del especialista en esquizofrenia por la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica), Robin Emsley. Emsley recordó que los cinco primeros años de diagnóstico de la esquizofrenia se consideran “clave para llevar a cabo intervenciones que mejoren el pronóstico del paciente” porque “es en este periodo cuando la enfermedad es más agresiva y hay más posibilidades de recaídas y progresión”

Se calcula que en España hay unas 600.000 personas con criterios diagnósticos de esquizofrenia o trastornos asociados, lo que representa entre un 0,8 y un 1,3% de la población según los criterios diagnósticos. El diagnóstico precoz y un adecuado tratamiento son claves para prevenir recaídas y permitir la recuperación a largo plazo de estas personas.