La descripción de una nueva terapia con potencial para tratar la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa) es el nuevo hallazgo de un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este logro, se basa en la en la cortistatina, un neuropéptido (molécula que actúa sobre el sistema nervioso) anti-inflamatorio descubierto por este mismo equipo hace unos años.

Este logro, que se publica en la revista Nature Communications, ha sido co-liderado por investigadores del Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra (IPBLN-CSIC), en Granada, en colaboración con el Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona y la empresa biotecnológica BCN Peptides.

El director del IPBLN-CSIC, Mario Delgado, que también es el investigador principal, ha explicado que uno de los límites, para llevar terapias basadas en péptidos a la clínica, es la baja estabilidad en la sangre. Por ello, en colaboración con un grupo experto en caracterización estructural de biomoléculas y la empresa BCN Peptides, han diseñado una molécula basada en la estructura de cortistatina, que mantenía las mismas funciones inmunológicas pero que era diez veces más resistente en suero.

“Se ensayó su efecto terapéutico en varios modelos preclínicos de enfermedad inflamatoria intestinal y observamos que era más efectiva que los tratamientos de referencia actuales usados en clínica para estos pacientes, como son infliximab y mesalazine”

Director del IPBLN-CSIC, Mario Delgado
Imagen de un corte del intestino de un ratón afectado con enfermedad inflamatoria intestinal / CSIC.

Fármacos basados en moléculas naturales

Además de la colaboración necesaria para llevar a cabo este trabajo, la implicación de varios grupos multidisciplinares ha mostrado una nueva forma de diseñar nuevos fármacos basados en moléculas naturales de nuestro organismo.

Desde el CSIC recuerdan que la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn son dos tipos de enfermedad inflamatoria intestinal cuya incidencia y prevalencia están aumentando en todo el mundo. Estas enfermedades conducen a una inflamación crónica del tracto gastrointestinal como resultado de una respuesta anormal del sistema inmunológico. Estudios recientes posicionaron a cortistatina, que muestra baja estabilidad en plasma, como candidata para su tratamiento.

Durante el desarrollo del trabajo, los investigadores diseñaron cinco análogos de la cortistatina, utilizando información estructural de resonancia magnética nuclear. En este sentido, adaptaron conformaciones seleccionadas de cortistatina nativa en solución.

“Uno de ellos, A5, conserva las actividades antiinflamatorias e inmunomoduladoras de cortistatina in vitro y en modelos de la enfermedad en ratón”, explican los investigadores.

Nuevas posibilidades

Además, explican que la molécula A5 muestra una vida media aumentada en suero y un característico perfil de unión a receptor, superando así las limitaciones de cortistatina nativa como un agente terapéutico.

Este estudio proporciona “un enfoque eficiente para el diseño racional de los análogos de cortistatina y abre nuevas posibilidades para el tratamiento de los pacientes que no responden a otras terapias”, añaden los investigadores.

Debido a la necesidad de tratamientos innovadores en este grupo de enfermedades, el CSIC indica que esta investigación genera nuevos focos de interés para la comunidad científica y el público en general.

La investigadora Elena González-Rey, que lleva trabajando con cortistatina más de una década y que ha participado en este estudio, señala la relevancia de este trabajo como prueba de concepto para la posible utilización del análogo A5 en otras patologías que cursan con desregulación inmunitaria y que requieren tratamientos prolongados.

En este punto, destacan el caso de las enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple, el párkinson y el ictus cerebral.

Asimismo, el CSIC recuerda que se ha demostrado previamente el efecto beneficioso de cortistatina en modelos preclínicos en estos transtornos. Sin embargo, la posibilidad de utilizar análogos de cortistatina con mayor bio-disponibilidad permitiría tratamientos prolongados como corresponde a la naturaleza crónica de estas enfermedades.

“Se pretenden desarrollar nuevos estudios en colaboración con la empresa BCN Peptides para probar la eficacia terapéutica de los análogos de cortistatina en las enfermedades descritas”

 Elena González-Rey, investigadora

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