Durante las XII Jornadas sobre Neoplasias Linfoides 2024, organizadas por Johnson & Johnson Innovative Medicine en Córdoba, expertos en hematología han enfatizado la necesidad de personalizar los tratamientos para los cánceres hematológicos, con el fin de gestionar de manera óptima cada paciente en función de sus características individuales y las particularidades de su enfermedad.

Durante el evento se ha destacado el significativo progreso alcanzado en el tratamiento de estos cánceres en la última década. Según María Ángeles Medina, coordinadora de Hematología Clínica y de Laboratorio del Hospital Universitario Costa del Sol (Marbella), “el enfoque hacia la leucemia linfocítica crónica (LLC) ha evolucionado notablemente en los últimos 10 años. Desde el uso de terapias convencionales, hemos avanzado hacia regímenes de tratamiento libre de quimioterapia, como los inhibidores específicos, que permiten un control más efectivo de la enfermedad con menor toxicidad”. Medina también ha destacado el impacto positivo de los tratamientos orales de duración finita en la LLC, el tipo de leucemia más común en adultos occidentales. Estos tratamientos permiten a los pacientes evitar visitas hospitalarias para su administración, reduciendo la toxicidad y mejorando considerablemente la calidad de vida. Esta innovación ha resultado en menos complicaciones, menos necesidad de ingresos hospitalarios y una mejor capacidad para equilibrar la vida personal y familiar con el manejo de la enfermedad.

Por otro lado, Sebastián Garzón, director de la Unidad de Hematología del Hospital Universitario de Jerez (Cádiz), ha enfatizado los avances recientes en el MM, el segundo cáncer de sangre más común y una enfermedad incurable. En la última década, con un progreso significativo en los últimos cinco años, se han logrado avances diagnósticos y terapéuticos que han mejorado las tasas de respuesta y, previsiblemente, la supervivencia y calidad de vida de los pacientes. La introducción de anticuerpos monoclonales en etapas más tempranas del tratamiento y la aprobación de anticuerpos biespecíficos para pacientes en recaída han marcado un hito importante. Además, la terapia CAR-T se perfila como otra innovación prometedora que podría expandir las opciones terapéuticas en el futuro cercano.

Terapias dirigidas en primera línea

Durante las jornadas, los expertos enfatizaron la importancia de incorporar terapias dirigidas a las primeras líneas de tratamiento, lo cual está transformando el manejo y el pronóstico de cánceres hematológicos como el mieloma múltiple (MM) y la leucemia linfocítica crónica (LLC).

El hematólogo del Hospital Universitario de Jerez destacó que ahora es posible iniciar un tratamiento adecuado desde la primera línea para el mieloma múltiple, mediante la inclusión de un anticuerpo monoclonal antiCD38 junto a los tratamientos convencionales. Este avance representa un cambio significativo al permitir un abordaje más efectivo desde el inicio del tratamiento, potencialmente mejorando las respuestas terapéuticas y la calidad de vida de los pacientes desde las etapas iniciales de la enfermedad.

Por su parte, Medina destacó la importancia de las terapias innovadoras aplicadas en la primera línea de tratamiento para la leucemia linfocítica crónica (LLC), señalando que estas terapias permiten mantener el control de la enfermedad durante períodos prolongados. Estas innovaciones no solo son altamente efectivas en el tratamiento de la LLC, sino que también tienen pocos efectos secundarios adversos, lo que mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes. Este enfoque representa un avance significativo al ofrecer opciones terapéuticas más eficaces y mejor toleradas desde el inicio del tratamiento.

Individualizando el manejo

El tratamiento del mieloma múltiple y la leucemia linfocítica crónica presenta desafíos adicionales, especialmente porque estas enfermedades se observan con mayor frecuencia en personas mayores. Garzón subrayó la importancia de distinguir entre la fragilidad inherente a la persona y la fragilidad añadida por el MM, “que puede ser mitigada, al menos parcialmente, con el tratamiento adecuado”. También apuntó la necesidad de encontrar un equilibrio entre la efectividad del tratamiento y la tolerabilidad, así como entre la búsqueda de respuestas clínicas y la mejora de la calidad de vida.

Medina también enfatizó que los pacientes mayores pueden beneficiarse de las innovaciones terapéuticas en la LLC. Los tratamientos más recientes, como aquellos que son administrados por vía oral y tienen una duración limitada, son particularmente adecuados para esta población, facilitando su uso y mejorando la gestión de la enfermedad. A pesar de la complejidad del manejo en pacientes de edad avanzada, “es alentador ver cómo las nuevas opciones terapéuticas están siendo adaptadas para responder tanto a la efectividad clínica como a la calidad de vida de estos pacientes”, subrayó.

Las jornadas destacaron significativos avances en el tratamiento de neoplasias hematológicas, pero también subrayaron desafíos continuos para investigadores y profesionales de la salud. Para Medina, el principal desafío en el manejo de la leucemia linfocítica crónica (LLC) es la personalización del tratamiento para cada paciente, asegurando la máxima eficacia y seguridad. Esto implica considerar el riesgo biológico de la enfermedad, así como las características individuales del paciente como la edad, comorbilidades y tratamientos concurrentes, además de las circunstancias logísticas y sociales tanto del paciente como del entorno hospitalario. Así, Garzón identificó varios retos en el tratamiento del mieloma múltiple (MM), incluyendo la mejora del mantenimiento en pacientes elegibles para trasplante, la implementación de nuevas estrategias en pacientes de alto riesgo y la optimización del manejo en pacientes frágiles.

Aplicación de la IA a la práctica clínica

Las también jornadas ofrecieron una plataforma para debatir el impacto potencial de la inteligencia artificial (IA) en la práctica clínica de la hematología. El director de la Unidad de Hematología del Hospital Universitario de Jerez destacó que la IA cambiará radicalmente la forma de trabajar en el campo, y expresó optimismo sobre sus beneficios a corto plazo. Según indicó, “la IA permitirá mejorar la personalización y la individualización del tratamiento, lo que se traducirá en una mayor efectividad y eficiencia”.

Medina señaló que la IA no solo mejora el conocimiento científico, sino que también optimiza procesos como las búsquedas bibliográficas, la traducción lingüística y la creación de presentaciones y publicaciones. Esto, según ella, conducirá a un mejor manejo de los pacientes, ofreciendo un soporte valioso en la toma de decisiones clínicas y en el análisis de imágenes médicas, dos áreas clave donde el aprendizaje automático ya está haciendo un impacto significativo en entornos sanitarios.

Estas jornadas no solo permitieron discutir sobre nuevas terapias y casos clínicos, sino también actualizar las evidencias disponibles y compartir experiencias prácticas y de investigación.


También te puede interesar…