GM Madrid | viernes, 17 de enero de 2020 h |

Mientras que las terapias con CAR-T se utilizan para el abordaje de tumores oncohematológicos, la investigación actual ha puesto el foco en el estudio de la aplicación de los receptores de células T (TCR) en tumores sólidos.

Con este objetivo, las compañias Astellas —a través de su subsidiaria Universal Cells— y Adaptimmune han anunciado que han llegado a un acuerdo por el cual realizarán de manera conjunta el desarrollo y la comercialización de terapias con células T destinadas a pacientes de cáncer.

La colaboración entre estas dos empresas aprovechará las capacidades de identificación y validación de Adaptimmune para generar receptores de células T (TCR), receptores de antígenos quiméricos (CAR) y TCR independientes de antígenos leucocitarios humanos (HLA) que reconocen epitopos superficiales (porciones de la macromolécula reconocidas por el sistema inmunitario) sin tener en cuenta el HLA de la célula tumoral.

Mediante esta colaboración también se pretende aprovechar el rendimiento de la red universal de donantes de células y la plataforma de edición genética que en la actualidad son propiedad de Astellas, desde el momento en que adquirió Universal Cells.

Adaptimmune lleva colaborando con Astellas desde 2015 en el desarrollo de líneas celulares iPSC editadas genéticamente.

Es Adaptimmune quien posee los derechos de desarrollo y comercialización correspondientes al desarrollo y comercialización de las terapias de células T resultantes del proceso patentado para generar estas células a partir de células madre sin la intervención de líneas celulares sin utilizar líneas de células alimentadoras (feeder cells).

Además, en el acuerdo se establece que será Astellas quien financiará la investigación que Adaptimmune llevará a cabo sobre estas terapias hasta que se complete la Fase 1 de los ensayos; una vez se alcance este punto, ambas partes decidirán de qué manera prosiguen con el proceso. Este puede darse de dos maneras. Si ambas empresas lo acuerdan, podrán acometer el desarrollo y comercialización de la terapia en cuestión de manera conjunta; sí, por el contrario únicamente una de las dos partes es la que decide seguir adelante, las licencias pasarán a ser de la compañía que adopte la responsabilidad de cada proyecto.

Prioridad estratégica

Con la ejecución de esta operación, Astellas pretende situar la inmunooncología como una de sus líneas estratégicas prioritarias, desarrollando un tipo de terapia muy innovadora para los pacientes. Naoki Okamura, director representativo, vicepresidente ejecutivo, director de estrategia y director financiero de Astellas, considera que es muy positivo participar en el desarrollo de este tipo de terapias puesto que “las células T son un componente importante de la terapia celular para inmunooncología”.

Además, espera que este acuerdo permita a ambas compañías “crear nuevas células T alogénicas derivadas de células madre o terapias celulares para una variedad de cánceres, incluidos tumores sólidos, en el futuro”.

Asimismo, Okamura afirma que uno de los objetivos fundamentales de Astellas es “ofrecer tratamientos novedosos para enfermedades con altas necesidades médicas insatisfechas, buscando avances científicos y tecnológicos de vanguardia”, por lo que opina que este proyecto queda enmarcado en la línea de actuación de la empresa.

Por su parte, Helen Tayton-Martin, directora comercial y cofundadora de Adaptimmune, indica que esta colaboración es importante para contribuir a impulsar el desarrollo de terapias CAR-T o TCR al unir “habilidades y experiencia altamente complementarias en las dos organizaciones”.

Tayton-Martin añade que esta alianza “permitirá el desarrollo acelerado de nuevos productos de terapia de células T disponibles para personas con cáncer”, concluye.