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Congreso SEOM 2019

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CARMEN M. LÓPEZ Madrid | viernes, 25 de octubre de 2019 h |

La medicina de precisión y sus compañeros de viaje aterrizaron en el escenario de la oncología hace un tiempo. El Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM2019) abordó todos los avances que han llegado al nuevo escenario oncológico.

Lillian Siu, oncóloga médico del Princess Margaret Cancer Center de Toronto, puso el foco, durante la sesión presidencial, en el panorama actual de la medicina de precisión. Los datos de secuenciación de nueva generación (NGS) permiten conocer en profundidad la definición genómica de los tumores. Sin embargo, “el beneficio alcanza a un porcentaje aún pequeño del total de los pacientes, por la escasez de biomarcadores realmente predictivos y por la falta de tratamientos realmente dirigidos a mutaciones esenciales para el tumor”, explica Álvaro Rodríguez-Lescure, vicepresidente de SEOM. Para Siu, con la expansión a otras tecnologías de caracterización molecular, más allá de la genómica, como la transcriptómica y la epigenética, y la evaluación de combinaciones de medicamentos, más allá de la monoterapia, se espera que aumente la utilidad clínica y su alcance.

Asimismo, la inmunoterapia y sus múltiples combinaciones están dando resultados y permitiendo avanzar en algunos tipos de tumores. Su papel en la personalización de las terapias es incuestionable. En el futuro: las vacunas y la terapia celular adoptiva también encajarán en este puzzle.

El análisis de datos es, sin duda, una parte fundamental. De ello se encargó Raul Rabadan, de la Universidad de Columbia, que analizó el trabajo de la aproximación interdisciplinar de físicos, matemáticos, científicos computacionales, biólogos y clínicos para diseccionar cantidades ingentes de datos. Unos datos que permiten la búsqueda de patrones genómicos ocultos para identificar la causa por la que unos pacientes responden a un tratamiento. Además, permiten conocer cómo evoluciona el perfil genómico del tumor y optimizar el tratamiento de forma personalizada al tumor de cada paciente. Como comenta Rabadan, no es más que “la idea de la ciencia de la convergencia donde equipos interdisciplinares estudian cómo evolucionan los tumores; por qué algunos pacientes responden a las terapias; y cómo podemos optimizar los tratamientos”.

Por su parte, Luis Paz-Ares, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre, abordó el potencial de las inmunoterapias basadas en células T dirigidas a neoantígenos para los tumores sólidos. A su juicio, “la estimulación de una respuesta inmune contra el cáncer a través de la transferencia adoptiva de linfocitos (CARTs, TILS, TSCRs) dirigidos a tumores ha demostrado ser muy prometedora en neoplasias hematológicas, pero la eficacia clínica contra tumores sólidos sigue siendo baja. Dirigirse a los neoantígenos, las mutaciones somáticas expresadas solo por las células tumorales, podría permitir la destrucción del tumor sin causar un daño indebido a los tejidos sanos vitales. En lo que coinciden los expertos es que “una mejor compresión del microambiente tumoral y su modulación serán esenciales para sacarle partido a las terapias celulares inmunes”.