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Las cinco grandes ciudades españolas “nunca han tenido un aire tan limpio” desde que existen datos comparables. La calidad del aire ha mejorado más de un 50 por ciento en dióxido de nitrógeno (NO2), según el último informe del Observatorio de Sostenibilidad (OS) junto a la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM).

El informe ha tomado como referencia las mismas fechas en torno a los tres años anteriores (2017-2019) y ha analizado las ciudades de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Bilbao.

Según el informe, los días con aire sin apenas contaminación por NO2 “no existían” en Madrid y Barcelona antes de la alerta sanitaria. En el resto de ciudades el porcentaje de estos días ha aumentado un 370 por ciento durante el confinamiento.

En este sentido, los expertos destacan que 18,6 millones de habitantes han mejorado su calidad del aire respirando un 50 por ciento menos de NO2, especialmente en las ciudades más grandes.

Desde el Observatorio de Sostenibilidad destacan que el período de confinamiento “ha sido un gran experimento de campo“. En este sentido, esta cuarentena ha supuesto para los investigadores una “oportunidad histórica”, al analizar el impacto que han tenido las medidas de confinamiento.

“Los resultados pueden servir para hacer una proyección de lo que sucedería bajo escenarios extremos de políticas de control de la calidad del aire”.

Estas palabras son del director de OS, Fernando Prieto, quien considera unas medidas “muy estrictas” en relación con la supresión del tráfico, pero que, según el experto, también pueden servir “para solucionar el resto de emisiones que también afectan a la calidad del aire de las ciudades como la producción de energía, industrias, calefacciones, gestión de residuos, puertos, etc”.

La pandemia ha producido la paralización de la economía, y la Covid-19 ha impactado en la contaminación de nuestras ciudades “en una escala histórica y desconocida a nivel mundial”, señalan desde el OS.

Bajada de la contaminación

Desde el punto de vista medioambiental, dicha paralización de la actividad ha supuesto una “caída histórica” de contaminantes como el NO2, partículas y el dióxido de azufre (SO2), que repercuten en la química del ozono.

Este descenso de las concentraciones de NO2, “no se observa un efecto tan claro en la concentración de partículas, ni una tendencia estadísticamente significativa en la concentración de PM2.5 [partículas de 2,5 micras] dada la gran variabilidad de los datos”.

Así lo explica la profesora de la Escuela de Ingeniería Industrial y Aeroespacial de Toledo, de la Universidad de Castilla-La Mancha, María Teresa Baeza Romero, que señala que “lo que sí se observan son bajadas en PM10 [partículas de 10 micras] en algunas ciudades, pero no en aquellas con mayores descensos de NO2”.

Datos del informe

Para la elaboración del informe, los investigadores han tomado tres fuentes de información. Por una parte, los expertos han considerado los Índices de Calidad del Aire (ICA) relativos a las ciudades estudiadas. En este sentido, un factor clave del índice ICA es el desplome del tráfico rodado.

La Agencia Europea del Medio Ambiente ha sido otra de las fuentes, con datos relativos a 74 ciudades que suponen 18,3 millones de personas, casi el 40 por ciento de la población del país.

El Barcelona SuperComputingCenter ha sido la tercera fuente de información con datos de toda la población española sometida a diferentes niveles de contaminación estimados por los modelos del centro.

Asimismo, desde el propio informe señalan que el estudio debe ser completado con el análisis de la meteorología y de los eventos de intrusiones de polvo sahariano, sulfatos europeos y de combustión de biomasa entre otros aspectos. Debe incluir, además, una serie temporal más larga, con más datos de las siguientes semanas de confinamiento y una diferenciación, cuando sea posible, por el tipo de estación.

Nueva normalidad post-covid

Desde el OS señalan que la nueva normalidad debería implicar “una buena calidad del aire para todos“. En este sentido proponen una serie de medidas con vistas a la vuelta de actividad.

La necesidad de establecer zonas peatonales, uso de bicicleta, motos y coches eléctricos es “evidente”, para el OS. Así como un transporte público “no contaminante, más barato y de mayor frecuencia”.

El análisis que ha podido llevarse acabo gracias al confinamiento, también revela “un remanente de NO2”, algo menor del 50 por ciento. En este sentido, este contaminante debe ser monitoreado, vigilado e identificado para mejorar la calidad del aire en las ciudades.

Según el informe, dicho remanente procede de diversas fuentes que suman a las emisiones del tráfico rodado residual, producido por generación de energía, grandes industrias, polígonos industriales.. etc.

Las políticas públicas también están en el punto de mira. Las acciones que disminuyan estos niveles de NO2 deberían encaminarse las políticas públicas para tener un menor impacto en la población, señala el informe.

” La calidad del aire en las ciudades que respiramos día a día y que afecta gravemente a nuestra salud es un reto sanitario que hay que enfrentar sin más dilación”

Los expertos destacan el comportamiento de la sociedad española que ha sido “capaz de reaccionar de una forma admirable”.

Ahora, desde el OS, destacan que “resta saber si seremos capaces de concienciarnos de los efectos en nuestra salud“. Así concluye el resumen ejecutivo del informe, no sin olvidar la mención a “otra crisis ambiental que nos acucia: el cambio climático“.


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