En España, durante el año 2018, murieron 10.000 mujeres más a causa del tabaco en comparación con el año 1990. Así lo recoge una infografía elaborada por el Grupo de Trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Epidemiología que ha sido presentada en la Conferencia Europea sobre Tabaco o Salud que se celebra en Madrid. Una de las conclusiones que han sacado es que la mortalidad a causa del tabaco ha aumentado entre las mujeres en los últimos 30 años.

El documento, que recoge los principales indicadores de consumo de tabaco en nuestro país, muestra que en 2020 fumaban dos de cada diez españoles. Concretamente, el 26 por ciento de los hombres y el 19 por ciento de las mujeres eran fumadores. La franja de edad en la que más tabaco se consume es la de entre los 25 y los 44 años (29 por ciento), seguida de la de 45 a 64 años (27 por ciento). Mientras que solo un 9 por ciento de los mayores de 64 años es fumador, hasta un 19 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 24 años consume tabaco. Un 38 por ciento de las personas de entre 14 y 18 años ha fumado alguna vez a lo largo de su vida y un 9 por ciento fuma diariamente.

Si bien existen diferencias en el consumo de tabaco en función de la edad, apenas las hay en cuanto al nivel de estudios de los fumadores: un 23 por ciento cuentan con estudios básicos, un 25 por ciento con estudios medios y un 19 por ciento con estudios superiores.

En cuanto a la evolución del consumo de tabaco en los últimos años, la SEE señala que el número de fumadores mayores de 15 años ha disminuido en España desde 1987. También ha caído el consumo diario en los jóvenes de entre 14 y 18 años.

A pesar de este dato positivo, el número de muertes atribuibles al tabaco continúa siendo elevado, con cerca de 63.000 muertes anuales a causa del tabaco en España, el 21 porciento de ellas en menores de 65.

Con todos estos datos, la Sociedad Española de epidemiología quiere concienciar a la población sobre las graves consecuencias que el tabaco tiene sobre la salud, desde diversos cánceres como el cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares como el infarto agudo de miocardio hasta enfermedades respiratorias como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

En este sentido, desde la SEE también hacen un llamamiento a la actualización de las políticas para su control, especialmente las estrategias dirigidas a la prevención del inicio y a la cesación del consumo, tanto de tabaco convencional como de sus nuevas formas de consumo.


También te puede interesar…