Todos los virus cambian con el paso del tiempo, y también lo hace el SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19. La mayoría de los cambios tienen escaso o nulo efecto sobre las propiedades del virus, sin embargo, algunos cambios pueden influir sobre algunas de ellas, como por ejemplo su facilidad de propagación, la gravedad de la enfermedad asociada o la eficacia de las vacunas, los medicamentos para el tratamiento u otras medidas de salud pública.

A pesar de tener una vigilancia controlada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó a mediados del mes de diciembre del importante incremento de casos de COVID-19 que se está produciendo en China, una situación que hace peligrar el deseado final de la emergencia pandémica en todo el mundo. El país asiático vive una nueva ola de la pandemia y los hospitales de las grandes ciudades vuelven a estar saturados. Además, los expertos creen que en este caso se puede tratar de una variante peligrosa por primera vez en más de un año.

Variantes vigiladas

Hasta la fecha, son cinco las variantes del coronavirus que la OMS ha calificado como preocupantes: Alfa (B.1.1.7, detectada originalmente en Reino Unido), Beta (B.1.351, detectada originalmente en Sudáfrica), P.1 (detectada originalmente en Brasil), Delta (B.1.617.2, detectada originalmente en India) y Ómicron. Debido a la posibilidad de mayor transmisión y generación de enfermedades más graves, la OMS vigila más estrechamente estas variantes, aunque existen otras sobre las que la Organización y la comunidad científica internacional realizan vigilancia, como BA.4, BA.5, BA.2.12.1 y BA.2.75.

El pasado 5 de abril de 2022, la propia Organización mostró su preocupación ante las recombinaciones del virus. Actualmente se vigilan tres: XD, XF y XE, siendo ésta última la que genera mayor preocupación, ya que es el resultado de la combinación de dos subvariantes de Ómicron: BA.1, y BA.2.

Variante Ómicron

Habida cuenta de la transmisión generalizada de la variante preocupante ómicron por todo el planeta y el consiguiente aumento en la diversidad vírica, la OMS ha añadido a su sistema de seguimiento de las variantes una nueva categoría, denominada “linajes de variantes preocupantes bajo vigilancia” (VOC-LUM), con el fin de señalar a las autoridades de salud pública de todo el mundo los linajes de variantes preocupantes que pueden requerir atención y vigilancia prioritarias.

El objetivo principal de esta categoría es investigar si estos pueden suponer una amenaza adicional para la salud pública mundial en comparación con otros virus circulantes. Si se demuestra que alguno de estas subvariantes tienen características distintas en comparación con la variante preocupante original de la que procede, el Grupo Consultivo Técnico sobre la Evolución del Virus SARS-CoV-2 se reunirá y podría recomendar a la OMS que le atribuyera una denominación distinta.

En un comunicado, la OMS explicó, tras la aparición de las recombinaciones, que se debe reducir la transmisión mediante medidas de control establecidas y de eficacia demostrada, así como “previniendo la introducción en poblaciones animales como parte importante de la estrategia mundial para reducir la aparición de mutaciones que tienen consecuencias negativas para la salud pública”.

Actualización de la OMS

En la última actualización epidemiológica del COVID-19, publicada por la OMS en la semana del 22 de diciembre, se extrae que, a nivel mundial, el número de nuevos casos semanales notificados durante la semana del 12 al 18 de diciembre de 2022 fue similar (+3 por ciento) al de la semana anterior, con más de 3,7 millones de nuevos casos notificados.

El número de nuevas muertes semanales fue un 6 por ciento menor que en la semana anterior, con más de 10.400 nuevas muertes. En los últimos 28 días, se recogieron más de 13,7 millones de casos y más de 40.000 nuevas muertes en todo el mundo: un aumento del 36 por ciento en casos notificados y una disminución de muertes del 2 por ciento en comparación con los 28 días anteriores. Hasta el 18 de diciembre de 2022, se han notificado más de 649 millones de casos confirmados y más de 6,6 millones de muertes en todo el mundo.

A nivel regional, el número de nuevos casos semanales notificados disminuyó en cuatro de las seis regiones de la OMS: Asia Sudoriental (-36 por ciento), África (-29 por ciento), Mediterráneo Oriental (-26 por ciento) y Europa (-16 por ciento); mientras que el número de casos aumentó en dos regiones: Pacífico Occidental (+8 por ciento) y América (+18 por ciento).

El número de muertes semanales notificadas disminuyó o se mantuvo estable en: África (-95 por ciento), Mediterráneo Oriental (-39 por ciento), Europa (-22 por ciento), Asia Sudoriental (-20 por ciento) y América (+3 por ciento); mientras que aumentó en el Pacífico Occidental (+7 por ciento).

Japón, el país con más casos notificados

A nivel de país, el mayor número de nuevos casos semanales se notificó en Japón (1.046.650 casos nuevos; +23 por ciento), la República de Corea (459.811 casos nuevos; +9 por ciento), Estados Unidos (445.424 casos nuevos; -3 por ciento), Francia (341.136 casos nuevos; -20 por ciento) y Brasil (337.810 casos nuevos; +74 por ciento).

En Europa, se notificaron 952.000 casos nuevos, una disminución del 16 por ciento en comparación con la semana anterior. El número de nuevas muertes semanales en la región europea disminuyó en un 22 por ciento como en comparación con la semana anterior, con 2853 nuevas muertes notificadas, siendo Francia, Italia y Rusia los países que más muertes notificaron: 686, 519 y 389 muertes, respectivamente.


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