El Global Madrid | miércoles, 22 de enero de 2020 h |

La Organización Mundial de la Salud ha mandado un aviso a la industria farmacéutica mundial: “los esfuerzos por descubrir nuevos antibióticos son insuficientes para enfrentarnos al desafío de la resistencia a los antimicrobianos”. Así lo asegura la entidad en un informe recién publicado y que realiza un extenso repaso por todo el pipeline global de nuevos antibióticos.

En este informe, la organización sanitaria global asegura que las grandes farmacéuticas continúan abandonando la investigación de nuevos antibióticos y que, los pocos que se encuentran en investigación no son suficientes ni “útiles para lidiar con el empeoramiento de la crisis de la resistencia a los antibióticos”.

Desde el 1 de julio de 2017, tal y como señala el documento de la OMS, solo se han aprobado ocho nuevos agentes antibacterianos pero, en general, apunta el informe, “tienen beneficios clínicos limitados”. Tan solo destacan el lanzamiento de Pretomanid, para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente, desarrollado por la organización sin ánimo de lubro TB Alliance.

A esto se suma, asegura la OMS, que “la mayoría de los antibióticos que se están desarrollando apenas mejoran los ya existentes”. En este sentido, para la organización es particularmente preocupante que no existan nuevos medicamentos contra las bacterias gramnegativas.

Poca investigación para los patógenos más alarmantes

De este modo, de los 50 antibióticos que se encuentran actualmente en investigación, 32 se dirigen a patógenos marcados por la OMS como una gran prioridad global. No obstante, de estos, apunta el documento, “la mayoría solo tienen beneficios limitados en comparación con los antibióticos ya existentes”. Además, señala la organización, tan solo dos de ellos son activos contra las bacterias gramnegativas resistentes a múltiples fármacos que, dicen, “se están propagando rápidamente y requieren soluciones urgentes”.

De los 50 antibióticos que se encuentran en investigación, 32 se dirigen a patógenos de gran prioridad global

Las bacterias gramnegativas, como Klebsiella pneumoniae y Escherichia coli, pueden causar infecciones graves y, a menudo, mortales. Son una amenaza particular para las personas con sistemas inmunes débiles o poco desarrollados, incluidos los recién nacidos, las personas mayores y las que se someten a cirugía y tratamientos contra el cáncer.

Además, tan solo tres antibióticos en investigación apuntan al NDM-1 altamente resistente (metallo-beta-lactamasa 1 de Nueva Delhi), lo que está causando alarma entre los expertos. NDM-1 hace que las bacterias sean resistentes a una amplia gama de antibióticos, incluidos los de la familia carbapenem, que son la última línea de defensa contra las infecciones bacterianas resistentes a los antibióticos.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, asegura que, aunque se están llevando a cabo numerosas iniciativas para reducir la resistencia, “necesitamos que los países y la industria farmacéutica den un paso adelante y contribuyan con fondos sostenibles y nuevos medicamentos innovadores”. Y es que, bajo su punto de vista, “nunca la amenaza de resistencia a los antimicrobianos ha sido más inmediata y la necesidad de soluciones más urgentes”.

Así, desde la organización sanitaria global hacen un llamamiento para que la inversión público y privada se centre en el desarrollo de tratamientos que sean efectivos contra las bacterias altamente resistentes porque, avisan, “nos estamos quedando sin opciones”.

Investigación básica más prometedora

Existen 252 agentes en investigación básica, pero hasta que lleguen al mercado pueden pasar 10 años, avisa la OMS

Más optimistas son los análisis realizados por la organización global sobre las investigaciones que se están realizando en los laboratorios. Actualmente, asegura la OMS, existen 252 agentes en investigación básica que podrían atacar a los patógenos más alarmantes. Pero estos nuevos agentes aún no se han sometido a pruebas de seguridad o eficacia y tardarán, según la entidad, al menos 10 años en llegar al mercado, si demuestran ser viables.

Precisamente a finales de 2019 la Coalición Internacional de Autoridades Reguladoras de Medicamentos (ICMRA, por sus siglas en inglés) firmaba una declaración en la que, además de comprometerse a apoyar la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos, instaba a los líderes de la industria farmacéutica a aumentar la inversión en investigación y desarrollo.