El cáncer de cabeza y cuello es el séptimo tumor más diagnosticado en España, con una estimación de 12.500 nuevos casos en 2023, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Con el nombre de cáncer de cabeza y cuello se conoce a un grupo de tumores malignos localizados en los senos paranasales, nasofaringe, orofaringe (amígdala, paladar blando, base de lengua), hipofaringe, laringe, cavidad oral (mucosa oral, encía, paladar duro, lengua y suelo de boca), lengua y glándulas salivares.

Se trata de un tipo de tumor infrecuente, ya que representa un 5 por ciento de todos los tumores. Existen algunas variaciones en cuanto a su frecuencia en distintas áreas geográficas, pero en Europa la localización más frecuente es la laringe, seguido de la orofaringe, cavidad oral y nasofaringe. La enfermedad está catalogada de incurable, pero los expertos reiteran que se están empezando a visualizar las primeras curaciones. En la mayoría de los casos de cánceres de estadio I o II, la cirugía o radioterapia es el tratamiento de elección. Con motivo del Día Mundial de la patología, que se celebra el 27 de julio, Ricard Mesía, portavoz de la SEOM y presidente del Grupo Español de Tumores de Cabeza y Cuello (TTCC), explica a Gaceta Médica qué ha supuesto la llegada de la inmunoterapia en el tratamiento de estos tumores.

La inmunoterapia es probablemente lo que más ha impactado en la enfermedad incurable. Estamos viendo que alrededor de un 15 por ciento de los pacientes que tienen supervivencia a cinco años, están vivos tanto sin enfermedad como sin tratamiento”, explica Mesía. La inmunoterapia es un tratamiento intravenoso de reciente aprobación en los tumores de cabeza y cuello. Su mecanismo de acción se basa en estimular el sistema inmune del paciente para que sea el que destruya las células tumorales. En lo últimos años se han aprobado dos fármacos: nivolumab y pembrolizumab, los dos para enfermedad avanzada.

La mortalidad se produce cuando la enfermedad está localmente avanzada, con una tasa que alcanza el 40-45 por ciento. “En la fase localizada la curación alcanza el 80 por ciento, pero esto solo se da en el 5-10 por ciento de los diagnósticos, ya que normalmente se diagnostican en fases más avanzadas, donde la tasa de mortalidad se acerca al 50 por ciento”, añade Mesía. Para el experto, el reto es pasar lo que se está experimentando en pacientes incurables a la fase de curación (basada en tratamientos de cirugía o radioterapia) a través de estudios más tempranos para intentar impactar en la supervivencia de los pacientes (alrededor del 50-55 por ciento).

La edad media de aparición se sitúa por encima de los 50 años, aunque los tumores de nasofaringe y glándulas salivares pueden aparecer antes, y afecta a más hombres que a mujeres. Las causas principales son el tabaco y el alcohol, pero se aprecia un incremento progresivo de los tumores relacionados con el virus del papiloma humano (VPH), especialmente en la orofaringe, constituyendo una entidad clínica y molecular diferente. “Suele afectar más a hombres que a mujeres porque es un tumor que está relacionado con el tabaco y con el consumo de alcohol y quienes más fuman y beben son los hombres (8 hombres por cada 2 mujeres)”, dice Mesía.

Aumento de la incidencia en mujeres

Mesía también ha recordado que la incidencia en mujeres ha aumentado en los últimos años por su incorporación al hábito tabáquico. “Está subiendo poco a poco la incidencia en mujeres, mientras que en hombres está bajando porque las campañas antitabaco incidieron más en ellos hace 20 años. Como la mujer se incorporó más tarde a fumar, ahora estamos viendo incrementos de incidencia en mujer y bajada en hombres en los relacionados con el tabaco”, recalca.

Respecto al incremento de la incidencia de tumores de cánceres de orofaringe relacionados con el virus del papiloma humano (VPH), Mesías sostiene que una cuarta parte de los tumores de orofaringe están relacionados con el VPH. “Esta tendencia ha aumentado mucho por la liberalización sexual ligada a la religión, lo que significa que al ser un país menos religioso hay más parejas sexuales. Estamos repitiendo patrones que se sucedían antes en el norte de Europa”, sostiene.

“Una cuarta parte de los tumores de orofaringe están relacionados con el VPH”

Ricard Mesía, portavoz de la SEOM y presidente del TTCC

La mayoría de los síntomas ocasionados por el tumor se deben a la interferencia del mismo con las funciones habituales. “Hay síntomas guía, como puede ser una úlcera en la boca para el cáncer de cavidad oral que no se cura, una disfonía que no se resuelve en menos de un mes o un dolor del cuello al tragar que no se resuelve en menos de un mes. Estos son los tres síntomas guía para el cáncer de cavidad oral, de laringe y de faringe”, concluye Mesía.


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