C.M.L. Madrid | viernes, 23 de marzo de 2018 h |

Los avances en electrofisiología cardiaca han avanzado rápidamente en los últimos tiempos. Así lo explica Ignacio García Bolao, director del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardica de la Clínica Universidad de Navarra.

Además, estos avances se están poniendo de manifiesto en una de las citas más importantes para la cardiología, el Congreso de la Sociedad Europea de Arritmias (EHRA, por sus siglas en inglés).

Como explica García Bolao, Actualmente, hay varios desarrollos en la cardiología moderna que están claramente cambiando la percepción de las arritmias complejas, “haciendo muchas de ellas curables”.

Es el caso del sistema de mapeo Rhythmia o el dispositivo Watchman de cierre de la orejuela auricular izquierda.

En el caso del primero, el navegador Rhythmia (Boston Scientific) permite que las arritmias que antes eran prácticamente difícil de curar, “ahora se puedan tratar con mucho más éxito que antes”, apunta.

Es un nuevo sistema de navegación no fluoroscópica que consigue analizar las arritmias con mayor precisión. “El sistema localiza los circuitos que provocan esas arritmias. La novedad es que lo hace con una gran fidelidad y precisión porque es capaz de registrar la capacidad eléctrica de muchos puntos del corazón a la vez”.

Este sistema de alta densidad ofrece más definición y mayor rapidez, con unos sistemas de adquisición de esas señales que son automáticos, ya que dependen del operador y se confunden muy poco, por lo que el mapeo es más rápido. De este modo, el especialista puede determinar la localización exacta de la arritmia y visualizarla mediante un mapa en tres dimensiones que sirve de guía para su posterior tratamiento por ablación.

Además, los resultados del estudio TRUE HD avalan su seguridad y usabilidad de este sistema, así como su ampliación en muchos tipos de arritmias diferentes. Se trata de un estudio que ha contado con más de 500 pacientes en varios centros de Europa y Estados Unidos.

El dispositivo Watchman

Por otra parte, los pacientes con riesgo de embolización de trombos se pueden beneficiar del dispositivo del cierre de la orejuela auricular izquierda. “Lo que hace es ocluir la orejuela, un pequeño receso donde se forman la mayor parte de los trombos que provienen del corazón cuando hay una arritmia como la fibrilación auricular”.

Este dispositivo consigue, como asegura García Bolao, que los pacientes que tienen riesgo de sangrado puedan no tener la necesidad de un anticoagulante. “Es un tratamiento local destinado al origen de los trombos para que el paciente no tenga que estar anticoaagulado toda la vida”, indica.

El cardiólogo incide en que este sistema ha demostrado un valor no inferior a los anticoagulantes convencionales, en cuanto a la reducción de eventos embólicos. El estudio Protect AF muestra muy buenos resultados en la evolución de estos pacientes a los cuatro años y los resultados indican que este dispositivo mejoran la supervivencia cuando se compara con el anticoagulante convencional, es decir, los antivitamina K.


El sistema de mapeo Rhythmia permite tratar con más éxito a los pacientes con arritmias complejas



El dispositivo Watchman ha demostrado un valor no inferior a los anticoagulantes convencionales