El ensayo RECOVERY de Reino Unido lleva probando potenciales tratamientos contra la COVID-19 desde marzo de 2020. Recientemente, ha publicado que tocilizumab (un fármaco intravenoso utilizado para tratar la artritis reumatoide) reduce un 4% la mortalidad de los pacientes ingresados con COVID-19. Pero si este fármaco se combina con la dexametasona, reduce la mortalidad en aproximadamente un tercio de los pacientes que requieren oxígeno simple y en casi la mitad de los pacientes que requieren ventilación mecánica invasiva.

Datos de tocilizumab

Un total de 2.022 pacientes fueron asignados al azar para recibir tocilizumab por infusión intravenosa en comparación con 2.094 pacientes asignados aleatoriamente a la atención habitual. El 82% de los pacientes estaban recibiendo tratamientos con esteroides sistémicos como la dexametasona.

El tratamiento con tocilizumab redujo significativamente las muertes: 596 (29%) de los pacientes en el grupo de tocilizumab murieron dentro de los 28 días en comparación con 694 (33%) pacientes en el grupo de atención habitual, lo que representa una diferencia absoluta del 4%. Esto significa que, por cada 25 pacientes tratados con tocilizumab, se salvaría una vida más

Tocilizumab también aumentó la probabilidad de recibir el alta a los 28 días en el 54% de los pacientes. Estos beneficios se observaron en todos los subgrupos de pacientes, incluidos los que requieren oxígeno a través de una mascarilla facial simple y los que requieren ventilación mecánica.

Entre los pacientes que no recibían ventilación mecánica invasiva cuando ingresaron en el ensayo, tocilizumab redujo significativamente la probabilidad de progresar a ventilación mecánica invasiva o de muerte del 38% al 33%. Sin embargo, no hubo evidencia de que tocilizumab tuviera algún efecto sobre la posibilidad de un cese exitoso de la ventilación mecánica invasiva.

“Los ensayos anteriores de tocilizumab habían mostrado resultados mixtos y no estaba claro qué pacientes podrían beneficiarse del tratamiento. Ahora sabemos que los beneficios de tocilizumab se extienden a todos los pacientes con COVID con niveles bajos de oxígeno e inflamación significativa. El doble impacto de la dexametasona más tocilizumab es impresionante y muy bienvenido”, ha resaltado Peter Horby, profesor de Enfermedades Infecciosas Emergentes en el Departamento de Medicina de Nuffield de la Universidad de Oxford.

Datos de la combinación

En junio de 2020, el ensayo RECOVERY encontró que la dexametasona reducía la muerte de los pacientes con COVID-19 grave, convirtiéndose en parte del tratamiento estándar.

Ahora, nuevos datos sugieren que la combinación de dexametasona y tocilizumab reduce la mortalidad en aproximadamente un tercio de los pacientes que requieren oxígeno simple y en casi la mitad de los pacientes que requieren ventilación mecánica invasiva.

“Los resultados del ensayo RECOVERY muestran claramente los beneficios del tocilizumab y la dexametasona para abordar las peores consecuencias de la COVID-19: mejorar la supervivencia, acortar la estancia hospitalaria y reducir la necesidad de ventiladores mecánicos. Usado en combinación, el impacto es sustancial”, ha señalado Martin Landray, profesor de Medicina y Epidemiología en el Departamento de Salud de la Población de Nuffield, Universidad de Oxford, e investigador jefe adjunto.