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GM Madrid | viernes, 13 de diciembre de 2019 h |

Romosozumab, desarrollado por UCB y Amgen como Evenity, ha sido aprobado por la Comisión Europea para el tratamiento de la osteoporosis grave en mujeres postmenopáusicas que presentan un alto riesgo de fractura. Esta autorización se produce después de que el Comité de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) emitiera un dictamen positivo para este medicamento en octubre.

Se trata de un anticuerpo monoclonal humanizado para el desarrollo óseo diseñado para inhibir la actividad de la esclerostina con un efecto dual: por un lado, aumenta la formación del hueso, y por otro reduce —en menor medida— la disminución de la masa ósea, lo que se denomina resorción ósea, de modo que disminuye el riesgo de fractura.

El desarrollo de romosozumab incluye un amplio programa que incluye 19 estudios clínicos donde han participado más de 14.000 pacientes. Se prevé que el primer lanzamiento de este medicamento en la Unión Europea será a lo largo del primer semestre de 2020. “Las fracturas por fragilidad, debidas a la osteoporosis, afectan a una de cada tres mujeres mayores de 50 años. Los datos muestran, además, que muchas mujeres permanecen sin diagnóstico ni tratamiento después de una primera fractura que representa una barrera para su envejecimiento saludable ya que afecta a su independencia y calidad de vida”, subraya la Pascale Richetta, responsable del Departamento de Salud Ósea y vicepresidenta ejecutiva de UCB. “Con la aprobación de romosozumab podemos ofrecer a médicos y pacientes una nueva opción terapéutica que impulse cambios positivos en favor de la prevención de nuevas fracturas”, añade.

A medida que la población envejece, la incidencia y el gasto sanitario que suponen las fracturas por fragilidad, en Europa, siguen aumentando. Según estudio recientes, cada año se producen 2,7 millones de fracturas por fragilidad en países de la Unión Europea (Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y Suecia) que suponen 37 mil millones de euros en costes de asistencia médica.